La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este sábado que “ningún gobierno extranjero” decidirá el rumbo del país, en medio de un nuevo episodio de tensión con Estados Unidos derivado de la entrega de dos exfuncionarios sinaloenses señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante un acto público realizado en Yucatán, la mandataria defendió el proyecto político de la llamada Cuarta Transformación, iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“ Ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México ”, sostuvo la titular del Ejecutivo federal.
Asimismo, Sheinbaum subrayó que dentro del movimiento oficialista no debe existir espacio para personas corruptas o deshonestas.
“Nadie, ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México”, declaró.
Exfuncionarios de Sinaloa se entregan a autoridades de EE.UU.
Las declaraciones ocurren después de que los exsecretarios de Seguridad y de Administración y Finanzas de Sinaloa, Gerardo Mérida y Enrique Díaz, se entregaran voluntariamente a autoridades estadounidenses.
Ambos son señalados por presuntamente proteger operaciones de la facción de Los Chapitos, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con los reportes, los exfuncionarios formarían parte de un grupo de diez servidores públicos investigados por autoridades estadounidenses, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Las acusaciones incluyen presuntos delitos relacionados con narcotráfico, posesión de armas y recepción de sobornos millonarios.
Posible cooperación con fiscales estadounidenses
Información difundida el viernes señala que Mérida y Díaz ya sostendrían conversaciones con fiscales de Estados Unidos para colaborar como posibles testigos cooperantes.
El caso amenaza con convertirse en un nuevo punto de presión diplomática entre Washington y el Gobierno mexicano en temas de seguridad y combate al crimen organizado.
Las entregas ocurrieron horas después de una conversación telefónica entre Sheinbaum y el presidente estadounidense Donald Trump, enfocada en asuntos de narcotráfico y seguridad fronteriza.
Hasta ahora, el Gobierno federal no ha emitido una postura oficial específica sobre la entrega de ambos exfuncionarios.
Desde que se dieron a conocer las acusaciones a finales de abril, Sheinbaum ha reiterado que no existen pruebas públicas concluyentes contra los señalados por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa.
El grupo criminal fue designado el año pasado por Estados Unidos como organización terrorista extranjera, medida que incrementó la presión política y judicial sobre las autoridades mexicanas en materia de combate al narcotráfico.