
La cuenta regresiva para el Mundial de 2026 ya comenzó y, además de la expectativa deportiva, el torneo traerá consigo una carga emocional imposible de ignorar. La edición organizada por México, Estados Unidos y Canadá será escenario del adiós internacional de varias figuras que dominaron el fútbol durante las últimas dos décadas.
Las nuevas generaciones comienzan a tomar protagonismo, pero aún queda una última cita para nombres que construyeron rivalidades históricas y redefinieron el deporte. El torneo norteamericano será una mezcla de nostalgia, presión y despedidas que difícilmente volverá a repetirse en una misma Copa del Mundo.