
El Arsenal volvió a conquistar la liga inglesa después de más de dos décadas de espera. El empate 1-1 entre el Manchester City y el Bournemouth terminó por definir la carrera por el título y dejó al equipo dirigido por Mikel Arteta como campeón de la Premier League por primera vez desde la temporada 2003-04.
La combinación de resultados permitió que el conjunto londinense asegurara una ventaja imposible de alcanzar a falta de una jornada para concluir el campeonato. El City necesitaba ganar en el Vitality Stadium para mantenerse con opciones hasta el último fin de semana, pero dejó escapar puntos en un partido que se resolvió hasta los minutos finales.