
Un brote de ébola, hasta ahora no detectado, se está propagando por partes de África central, y Estados Unidos parece estar haciendo poco para ayudar a detenerlo, tras los recortes masivos a los esfuerzos de salud pública a nivel mundial y nacional.
No existe cura ni vacuna para la rara variante Bundibugyo del ébola, que ha provocado dos brotes en las últimas décadas. Los responsables sanitarios y los científicos trabajan a contrarreloj para comprender la propagación del virus e intentar detenerlo, pero Estados Unidos brilla por su ausencia en estos esfuerzos.