El trabajo parte del test psicogénico ADNe®, un cuestionario declarativo de únicamente 29 enunciados que ha sido cumplimentado por más de 2 millones de personas, en 9 países, desde 2018. Su particularidad reside en que cada respuesta del usuario es secuenciada mediante un sistema matemático asociado a diferentes pesos neuroquímicos y neuromoduladores.
A partir de este proceso se generan siete “neurofactores” funcionales que, según explican sus desarrolladores, presentan coincidencias superiores al 95% con los perfiles neurotransmisores descritos en bibliografía clínica.
La hipótesis central del proyecto plantea que el comportamiento humano puede actuar como un síntoma biológico observable, tanto de forma directa como indirecta.
El ensayo
La investigación está liderada por el doctor José L. Mullor, investigador principal de Bionos Biotech (laboratorio especializado en analíticas plasmáticas y biomarcadores sanguíneos), y por el asesor genético Elías Azulay, investigador principal de Jcbson, compañía responsable del desarrollo del modelo psicogénico ADNe® y de la arquitectura matemática de los neurofactores.
“Durante décadas, psicología y biología molecular han evolucionado como disciplinas paralelas. Nuestro objetivo es investigar si determinados patrones conductuales pueden correlacionarse matemáticamente con biomarcadores biológicos reales”, explican los directivos de ambas compañías.
En el estudio piloto, Bionos Biotech realizó las analíticas plasmáticas y la extracción de biomarcadores sanguíneos sobre una población clínica de entre 25 y 60 años, mientras que Jcbson procesó los resultados psicogénicos y neuroconductuales derivados del test ADNe.
Los investigadores afirman haber obtenido niveles predictivos cercanos al 86% en biomarcadores relacionados con estrés e inflamación, incluyendo cortisol plasmático, interleucina-6 (IL-6) y otros indicadores biológicos. En el caso de la IL-6, el equipo observó correlaciones de hasta r=0.976 entre determinados Neurofactores y valores plasmáticos reales, un resultado extraordinariamente elevado dentro del ámbito de la psicometría y la investigación conductual aplicada a biología molecular.
Según explican los investigadores, muchos de los test psicológicos tradicionalmente utilizados en ámbitos clínicos y conductuales suelen mostrar correlaciones considerablemente más bajas frente a biomarcadores biológicos directos, en el mejor de los casos en rangos inferiores al 5%.
Una calculadora para medir el estrés
Además, ambas compañías ya han desarrollado mediante inteligencia artificial una primera “calculadora neurobiológica” capaz de estimar concentraciones probabilísticas de determinados biomarcadores plasmáticos a partir de los resultados obtenidos en el test ADNe®.
El objetivo de esta herramienta no es sustituir pruebas clínicas o analíticas sanguíneas, sino funcionar como sistema avanzado de screening y orientación preventiva, permitiendo identificar posibles alteraciones neurobiológicas que posteriormente puedan ser evaluadas y ratificadas mediante métodos clínicos convencionales.
No obstante, los responsables del proyecto insisten en mantener prudencia científica debido al reducido tamaño muestral inicial (20 usuarios) y recalcan que los resultados deben seguir siendo confirmados en cohortes más amplias.
Aplicaciones
De confirmarse en futuros estudios, esta línea de investigación facilitaría nuevos modelos predictivos aplicados a neuropsicología tales como el estrés crónico, estrés agudo, estrés postraumático, resiliencia biológica, prevención y salud personalizada, conectando variables conductuales con indicadores propios de biología molecular.
El proyecto representa además un interesante punto de convergencia entre psicología, neuroquímica, matemática aplicada y biología molecular, en un contexto donde la medicina personalizada y los modelos predictivos adquieren cada vez mayor relevancia. Así, a través de un sencillo y breve test, ya es posible estimar de forma muy precisa valores de biomarcadores que hasta la fecha únicamente eran posibles con pruebas analíticas más invasivas. @mundiario