Ciudad de México.- La orden ejecutiva de Donald Trump para restringir el acceso de los migrantes no documentados al sistema financiero de EU, incluyendo el uso de servicios para el envío de remesas, podría propiciar que estas bajen entre 10 y 20 por ciento a partir de septiembre próximo, cuando se prevé que la medida entre en vigor, de acuerdo con estimaciones de Banco Base.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero del banco, advirtió que lo anterior implicaría un riesgo para el consumo y el crecimiento económico de México.
Es importante recordar que las remesas representan alrededor de 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto del País (PIB) y 5 por ciento del consumo, por lo que una caída de las remesas de 20 por ciento implicaría un impacto en su "peso" sobre el PIB de 0.7 puntos porcentuales.
Solo en 2025, México captó remesas familiares por 61 mil 777 millones de dólares.
Suponiendo que las medidas se aplican a partir de septiembre de este año, implicaría un freno sobre la economía de 0.23 puntos porcentuales.
Si se estima que la economía crecerá 1.0 por ciento, la tasa de crecimiento prevista bajaría a 0.77 por ciento, algo que dependerá de qué tan estrictas sean las medidas de identificación impulsadas por el Departamento del Tesoro y su impacto sobre el envío de remesas, explicó Siller.
Marco Lara, Juan José Li y Carlos Serrano, especialistas de BBVA Research, señalan que la orden ejecutiva de Trump busca también limitar la aceptación de la matrícula consular mexicana para la apertura y el uso de servicios y productos financieros, tanto en sucursales bancarias como en establecimientos de envío de remesas y plataformas en línea.
En consecuencia, comentan, los migrantes indocumentados tendrían que recurrir a la obtención de un pasaporte para continuar utilizando estos servicios, lo que implicaría mayores costos y menor practicidad.
El 19 de mayo, el Presidente Trump emitió una orden ejecutiva titulada "Restaurando la integridad del sistema financiero de Estados Unidos" (Restoring Integrity to America's Financial System), la cual busca limitar que migrantes no documentados en Estados Unidos tengan acceso al sistema financiero en aquel país.
Estas restricciones consideran tanto la posibilidad de abrir cuentas bancarias, realizar transferencias al exterior, acceder a servicios financieros y, en general, operar económicamente en Estados Unidos sin un estatus migratorio regular.
La orden ejecutiva plantea el concepto de integridad financiera como una extensión de la actual política migratoria y de seguridad fronteriza al vincular la verificación de identidad con la situación migratoria de las personas, argumentando que actualmente no se aplican controles lo suficientemente estrictos, refieren los expertos de BBVA Research.
Consideran que las implicaciones de estas medidas serían menores de lo inicialmente previstas, pero sus efectos sobre la población migrante no pasarán desapercibidos.
No se anticipan afectaciones relevantes en el flujo de remesas a México: los migrantes no documentados podrían solicitar el apoyo de familiares y conocidos para el envío de remesas, según Lara, Li y Serrano.