Una batalla perdida
“Esos barrancos están simplemente llenos de basura, cientos de llantas. Todos los miradores tienen basura abajo. Con la cantidad de basura que hay, puedes ir todos los días y no hacerle ni una mella a la cantidad de basura”
César Méndez
Superintendente del parque
Botellas de plástico y latas de cerveza yacen dispersas bajo el mirador del Paso del Contrabandista en las Montañas Franklin. Más abajo, junto a las numerosas áreas de picnic a lo largo de Transmountain Road y el parque estatal, pueden verse en la distancia llantas desechadas e incluso un sofá, encajados en los barrancos y desteñidos por el paso del tiempo.
Los amantes de la naturaleza de El Paso celebran el Parque Estatal de las Montañas Franklin, el parque estatal más grande del país ubicado completamente dentro de los límites de una ciudad, como una joya singular en el desierto chihuahense. Pero el superintendente del parque, César Méndez, dijo que la cantidad excesiva de basura ilegal y desperdicios supera la capacidad del personal.
El Parque Estatal de las Montañas Franklin abarca 43 millas cuadradas (unos 111 kilómetros cuadrados) y cuenta con 11 empleados permanentes de tiempo completo, incluidos cinco trabajadores de mantenimiento, dijo Méndez. El parque también recibe apoyo adicional de un trabajador del Teleférico Aéreo Wyler mientras el teleférico permanece en construcción.
Sus funciones van más allá de recoger basura, pero la limpieza diaria se ha convertido en una tarea que consume mucho tiempo y esfuerzo.
“No tiene fin”, dijo Méndez. “Pero luego hay otras áreas que requieren atención”.
El Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas (TPWD, por sus siglas en inglés) adquirió recientemente más de mil acres (unas 405 hectáreas) adicionales para el Parque Estatal de las Montañas Franklin, ampliando las tierras del parque en el noreste de El Paso. La expansión se suma a un reciente renacimiento en el desarrollo de parques en un estado que tiene escasez de tierras públicas.
A pesar del crecimiento y la expectativa de mayor uso recreativo, los funcionarios de Texas confirmaron que la agencia no planea contratar más personal para mantener el Parque Estatal de las Montañas Franklin.
“Cualquier terreno que podamos preservar del desarrollo es una victoria para la comunidad porque aumenta el espacio abierto que mantenemos, que podemos usar y al que podemos asegurar el acceso para que el público disfrute del exterior”, dijo Méndez. “Y, obviamente, el exterior juega un papel importante en la calidad de vida de la comunidad”.
Pero el problema de la basura ilegal supera lo que el personal del parque puede manejar.
Además de hacerle frente a la abrumadora cantidad de basura acumulada dentro y alrededor del parque, el personal supervisa más de 120 millas (unos 193 kilómetros) de senderos que requieren mantenimiento, reparaciones y control de la erosión, dijo. El personal también es responsable de reemplazar la señalización inexistente, dañada o robada.
“Para un parque de estas dimensiones, es mucho”, dijo Méndez. “No podemos estar al día con todo”.
El Paso compite por los limitados recursos estatales
El TPWD compró mil 55 acres (unos 427 hectáreas) a la Junta de Servicios Públicos de El Paso Water por 420 mil dólares para ampliar el Parque Estatal de las Montañas Franklin, según los registros de escrituras del Condado. La adquisición abarca el Roundhouse Trailhead en la parte noreste del parque y extiende los límites del parque hacia el este hasta el bulevar Martin Luther King.
La agencia utilizó fondos del impuesto sobre ventas de artículos deportivos del Estado para realizar la compra.
El terreno había sido considerado “inútil para el sistema” por la junta en 2023, cuando el organismo determinó que la tierra debía venderse. El Concejo Municipal de El Paso acordó en enero vender el terreno al departamento de parques estatales.
Las conversaciones sobre la preservación de la propiedad se remontan a varios años atrás, a recomendación de la Junta Asesora de Espacios Abiertos de la ciudad, dijo Ian Voglewede, director de asuntos estratégicos y legislativos de la ciudad, en un correo electrónico.
“La Ciudad valora su asociación continua con el Parque Estatal de las Montañas Franklin y el TPWD en iniciativas de conservación, recreación al aire libre y calidad de vida que benefician a la región y ayudan a preservar el carácter único de las Montañas Franklin para las generaciones futuras”, dijo Voglewede.
Los visitantes pueden continuar accediendo al terreno para los caminos de senderismo y ciclismo de montaña existentes mientras el TPWD desarrolla un plan para la propiedad. La agencia notificará al público sobre las oportunidades para dar su opinión durante el proceso de planificación, dijo la portavoz del departamento, Madelon Allen, en un correo electrónico.
La adición de terreno es parte de un proceso continuo para modernizar el espacio, pero el Parque Estatal de las Montañas Franklin es uno de los muchos en espera de recursos, dijo Méndez. Actualmente el personal del parque trabaja en llevar agua potable limpia y confiable desde un pozo hasta el centro de visitantes en la Unidad Tom Mays.
Méndez dijo que el parque sufre un subconteo de visitantes oficiales, lo que dificulta solicitar al Estado mejoras y personal adicional. Muchas personas ingresan al lugar a través de varios puntos de acceso sin registrarse ni pagar, dijo Méndez.
Según el conteo oficial, hay aproximadamente 80 mil visitantes anuales al Parque Estatal de las Montañas Franklin, dijo. Pero se estima que hay 65 mil o más visitantes adicionales que no están contabilizados, basándose en dispositivos de conteo que el personal instaló en algunos puntos de entrada.
El Parque Estatal de las Montañas Franklin necesita datos precisos para justificar cualquier solicitud de más personal o recursos, dijo.
“Si los parques estatales no se están usando, ¿cuál es el propósito de que existan?”, dijo Méndez. “Si no tenemos los números, no podemos compararnos con un parque que tiene entre 150 mil y 300 mil visitantes. Pero la imagen real de los visitantes reales a este parque no se está mostrando”.
El parque tiene tres formas en que las personas pueden registrar su entrada: en línea, en el centro de visitantes o a través de las estaciones de autopago. La tarifa de entrada es de 5 dólares para adultos y gratuita para niños de 12 años o menores. Un Pase de Parques Estatales de Texas anual cuesta 95 dólares y otorga entrada ilimitada para el titular del pase y los acompañantes en su vehículo.
Más visitantes significa no solo más desgaste, sino también más basura, dijo Méndez. Las pendientes pronunciadas y el terreno accidentado dificultan que los trabajadores retiren la enorme cantidad de objetos desechados. Los objetos más grandes, como los muebles, requerirían asistencia de helicóptero.
La basura es una presencia constante en el Paso del Contrabandista, donde se ubica el Roundhouse Trailhead, dijo Méndez. Las áreas de picnic a lo largo de Transmountain Road están bajo la jurisdicción del Departamento de Transporte de Texas, pero es responsabilidad de toda la comunidad mantener limpias las áreas dentro y alrededor del parque, dijo Méndez.
Cuando la basura se acumula, puede dañar a la fauna, degradar el hábitat de la vida silvestre y provocar que el agua de lluvia se estanque. También consume el tiempo que el personal podría usar en otras actividades del parque.
“Esos barrancos están simplemente llenos de basura, cientos de llantas”, dijo Méndez. “Todos los miradores tienen basura abajo. Con la cantidad de basura que hay, puedes ir todos los días y no hacerle ni una mella a la cantidad de basura”.
Tirar basura en Texas es un delito menor con multas que oscilan entre 500 y 2 mil dólares más tiempo en prisión, dependiendo de la cantidad. Pero a excepción de un policía del parque estatal, el personal del Parque Estatal de las Montañas Franklin no es de seguridad y no tiene autoridad para emitir citaciones, dijo Méndez.
Janaé Reneaud Field, directora ejecutiva de la Frontera Land Alliance, sugirió que el personal del parque trabaje con organizaciones locales para coordinar limpiezas programadas con regularidad. También sugirió que el TPWD organice una campaña mediática para educar al público, similar a la campaña contra la basura “Don’t mess with Texas” lanzada en la década de los ochenta.
Vincular la basura con el agua y la fauna silvestre resuena entre la gente, dijo. Sin embargo, una campaña de varios años requeriría financiamiento, señaló.
“La gente simplemente no está pensando más allá de sí misma y hace que el personal limitado se enfoque en algo que ni siquiera debería estar entre sus prioridades”, dijo Field.
El parque estatal se suma al auge de las tierras públicas
Además del uso recreativo, la extensión del Parque Estatal de las Montañas Franklin también tiene un beneficio ecológico al crear una zona de amortiguamiento frente al avance del desarrollo urbano, dijo Méndez.
“Obviamente significa que no habrá pavimento, ni casas, ni edificios, ni concreto en ese terreno”, dijo Méndez. “Por lo tanto, puede continuar siendo hábitat para plantas y fauna del desierto, e infiltración para el escurrimiento de agua”.
El parque estatal alberga un ecosistema diverso que incluye pumas, lagartijas de collar y lechuzas llaneras. En 2024, el Estado trasladó borregos cimarrones del desierto al parque como parte de un proyecto para restaurar la especie en su territorio nativo del oeste de Texas.
Los terrenos sin desarrollar permiten que el agua llegue al suelo y recargue los acuíferos subterráneos, en lugar de caer sobre cemento y superficies no permeables, dijo Field. Esto es fundamental en todo Texas en los lugares que experimentan sequía combinada con crecimiento industrial, dijo.
La Frontera Land Alliance es un fideicomiso de tierras que promueve la conservación y negocia con propietarios privados acuerdos para dejar la tierra sin desarrollar.
Más del 95% de las tierras en Texas son de propiedad privada y Texas se ubica entre la mitad inferior del país en cuanto a superficie de parques estatales per cápita. Pero las políticas recientes están inaugurando lo que los defensores de las tierras públicas esperan que sea una época dorada para los parques estatales.
En 2019, los votantes de Texas aprobaron la Proposición 5, una enmienda constitucional que dedica los ingresos del impuesto sobre ventas de artículos deportivos a los parques estatales y los sitios históricos. Luego, en 2023, los votantes aprobaron el Fondo de Conservación de Parques del Centenario de mil millones de dólares para nuevos parques estatales.
El Parque Estatal de las Montañas Franklin se sumó a una serie de adiciones de tierras públicas, incluida la expansión del Área Natural Estatal de Enchanted Rock en Austin y el nuevo Parque Estatal de las Montañas Palo Pinto en el norte de Texas, el primer parque estatal en abrir en casi 25 años.