El indicador de agua renovable incluido en el Plan Nacional Hídrico 2026-2030 del gobierno federal muestra que la disminución de este volumen para la Región Hidrológica Administrativa (RHA) del Río Bravo, en donde se encuentra la mayor parte del estado de Chihuahua, fue peor a la estimada.
Difundido este mes, el citado Plan muestra que esta cantidad fue de 907.8 metros cúbicos por habitante por año (m3/hab/año) en 2024, o menor que la proyectada para 2030 en el Programa Hídrico Regional 2021-2024, que la estimó en 908 y que agregó que en 2020 fue de 981.1.
Así, muestra la información más reciente, el volumen disponible no sólo es un siete por ciento inferior al de 2020 sino que la reducción prevista para dentro de cuatro años se presentó desde hace dos.
El Plan, publicado el pasado 19 de mayo, explica que el agua renovable es la cantidad máxima “que puede ser extraída o utilizada anualmente en un área sin alterar el equilibrio ecológico, y que se repone a través del ciclo hidrológico, principalmente por la lluvia”.
El tabulador por RHA que incluye muestra también que el indicador de la cuenca del río Bravo es el segundo más bajo del país, sólo después del de 141.1 m3/hab/año con el que cuenta la región “Aguas del Valle de México”, debido a su alta concentración poblacional.
En la “Frontera Sur”, en contraste, el volumen es de 18 mil 27 m3/hab/año.
El Plan Nacional Hídrico 2026-2030 hace notar también que la población y la actividad económica del país se concentran en zonas con bajas cantidades del recurso hídrico renovable.
“Es por ello que en las zonas centro y norte, donde se tiene el 32 por ciento de la disponibilidad nacional, se concentra el 77 por ciento de la población y se genera el 82 por ciento del PIB, situación que contrasta con las zonas sur y sureste, donde existe el 68 por ciento de la disponibilidad del vital líquido y únicamente se ubica el 23 por ciento de la población y se genera solamente el 18 por ciento del PIB”, dice.
“Debido a que dos terceras partes del territorio nacional son áridas o semiáridas, es indispensable llevar una mejor gestión de la demanda, de la oferta y de gobernanza para garantizar seguridad hídrica, incluyendo la infraestructura necesaria para su almacenamiento”, agrega.
El archivo periodístico señala que 57 de los 76 municipios del estado pertenecen a la cuenca del río Bravo, así como otros de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.