México diversificó sus exportaciones automotrices en los primeros cuatro meses del 2026, con una reducción de sus envíos a Estados Unidos y un aumento al resto del mundo, lo que permitió compensar por completo el desbalance.
De enero a abril pasado, las exportaciones automotrices al mercado estadounidense registraron una caída interanual de 5.1%, a 48,638 millones de dólares.
Por el contrario, los embarques mexicanos automotrices al resto del mundo crecieron a una tasa anual de 33.8%, a 10,277 millones de dólares.
Juntando ambos resultados, las ventas externas totales de México en este sector sumaron 58,915 millones de dólares, la misma cantidad que en el periodo de enero a abril de 2025, de acuerdo con datos del Inegi.
De acuerdo con información disponible a marzo, las exportaciones de automóviles tipo turismo a Estados Unidos (partida 8703) pagaron un arancel de 13.54 por ciento. El deterioro de las exportaciones automotrices también afecta al resto de la manufactura, pues se reduce la demanda por insumos y productos complementarios.
Según un análisis elaborado por Gabriela Siller y Jesús Anacarsis López, analistas de Banco Base, aunque los datos a simple vista sobre las ventas foráneas de la industria automotriz parecen ser algo positivo, al mantenerse iguales en un entorno de mayores aranceles, México ha perdido en su valor agregado.
“El perfil exportador de México se ha deteriorado debido a que las exportaciones de equipo de cómputo tienen menor valor agregado que las de la industria automotriz”, destacaron ambos analistas.
En consecuencia, la creación de empleo no ha sido proporcional al crecimiento de las exportaciones de equipo de cómputo, a la par que se siguen perdiendo empleos asociados a la industria automotriz.
“Además, existe evidencia de triangulación comercial con transformación, pues se importan insumos de equipo de cómputo desde países asiáticos, en México se ensamblan y el producto final se exporta a Estados Unidos, creando poco valor agregado. Con esto se corre el riesgo de regresar al modelo de maquiladora de exportación con el que inició la apertura comercial de México hace 30 años”, advirtieron.
Siller y López argumentaron que el riesgo de que Estados Unidos busque la imposición de reglas de origen a las exportaciones de equipo de cómputo, podría derivar en una caída de las exportaciones mexicanas de estos productos y, por lo tanto, existe el riesgo de una caída de las exportaciones totales.
Consecuentemente, el crecimiento de las exportaciones de equipo de cómputo no es una garantía de crecimiento de las exportaciones totales a largo plazo. En marzo (última información disponible), Taiwán se ubicó por quinto mes consecutivo como el principal proveedor de equipo de cómputo para Estados Unidos, explicando 40.81% de las importaciones de estos productos
En 2025, México subió de la quinta a la tercera posición entre los mayores exportadores de computadoras del mundo, desplazando a Estados Unidos y Hong Kong.
Desplazando a China como principal exportador, Taiwán incrementó 117% sus ventas externas, a 183,460 millones de dólares; mientras que México superó ese dinamismo, con un alza de 144.8%, a 85,416 millones de dólares.