El precio del petróleo cayó abruptamente al inicio de semana, debido al optimismo generado por el posible restablecimiento de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Esto alivió las tensiones en Medio Oriente y abrió la posiobilidad de una reapertura total del Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde transita cerca del 20% del suministro del petróleo mundial.
Los futuros del crudo Brent bajaron 7.24 dólares, o 6.99%, a 96.30 dólares el barril, mientras que los del West Texas Intermediate estadounidense cayó 6.3 dólares, o 6.52%, a 90.30 dólares.
Petróleos Mexicanos no publicó los datos de la mezcla mexicana de exportación debido al feriado del Día de los Caídos en Estados Unidos.
Desde que comenzó el enfrentamiento, el pasado 27 de febrero, los referenciales muestran avances de 34.74% para el WTI, 32.86% para el Brent y 61.44% para la mezcla mexicana.
En lo que va del año, el Brent tiene un aumento de 58.26%, el WTI de 57.26% y la mezcla de 91.07 por ciento.
Desde sus maximos en el año, el WTI desciende 20.5%, (lo alcanzó el 7 de abril a 112.95 dólares), el Brent baja 18.41% (lo tocó el 29 de abril con 118.03 dólares) y el crudo mexicano pierde 7.52% (desde el 4 de mayo a 110.78 dólares).
Se espera un acuerdo
El volumen de negocios fue escaso porque los mercados en Estados Unidos estuvieron cerrados por un feriado.
El secretario de Estado, Marco Rubio, adoptó un tono cautelosamente optimista al señalar que un acuerdo sólido con Irán podría concretarse pronto, subrayando que Estados Unidos dará una oportunidad plena a la vía diplomática.
Por su parte, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, afirmó que las negociaciones avanzan favorablemente aunque advirtió que el resultado será un acuerdo “significativo” o ninguno, diferenciándolo del pacto nuclear de la era Obama e incluso sugiriendo la posible incorporación de Irán a los Acuerdos de Abraham.
Mientras que Irán señaló que un acuerdo no es inminente, aunque existe consenso sobre varios temas.
Para los analistas de Valores Mexicanos Casa de Bolsa, el descenso en los precios del crudo fueron favorecidos por señales de progreso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
“A pesar de un posible acuerdo de paz, persisten puntos relevantes de desacuerdo. No obstante, el encarecimiento de la energía y otras presiones inflacionarias continuaron afectando al consumidor en mayo, reflejándose en un deterioro del sentimiento a mínimos históricos, de acuerdo con la Universidad de Michigan”.
Estados Unidos e Irán están discutiendo un plan para abrir el Estrecho de Ormuz unos 30 días después de que los dos países lleguen a un acuerdo para poner fin a las hostilidades, informó el lunes el periódico Nikkei citando una fuente diplomática de Medio Oriente.
Irán procedería a desminar el estrecho durante un plazo de 30 días tras la firma de un acuerdo, después del cual los barcos de todos los países podrían navegar libre y seguramente, e Irán dejaría de cobrar tasas de tránsito, según informó Nikkei.
El alto al fuego acordado a principios de abril se extendería por 60 días, con el plan de celebrar conversaciones sobre el programa nuclear de Irán durante la pausa de dos meses, agregó el informe.
Difícil la regularización
Los analistas prevén que incluso si se alcanza un acuerdo de paz, la vuelta a la normalidad en el flujo de petróleo a través del estrecho llevará meses, mientras se reparan las instalaciones de petróleo y gas dañadas.
“El déficit subyacente de suministro de 10 a 11 millones de barriles diarios de petróleo no desaparecerá de inmediato y hará que los mercados sigan recurriendo a las reservas hasta que la producción de crudo de Medio Oriente vuelva a estar operativa, lo que tardará meses”, dijo June Goh, analista de Sparta Commodities.
“Seguimos creyendo que los factores clave que el mercado petrolero debe vigilar son los flujos físicos de petróleo; y hasta ahora, los flujos a través del estrecho siguen restringidos”, dijo el analista de UBS, Giovanni Staunovo.
“El panorama financiero internacional se encuentra en un punto de inflexión caracterizado por un optimismo de alta intensidad en la renta variable, impulsado por las esperanzas de que Estados Unidos e Irán transformen su frágil alto el fuego en una paz duradera”, escribió Felipe Mendoza, analista de Mercados en EBC Financial Group.
Agregó que el mercado global cotiza con un sesgo de complacencia temporal donde la euforia bursátil choca con el endurecimiento de la renta fija de corto plazo y las flagrantes contradicciones geopolíticas en Medio Oriente.
“Si se consolida el escenario de desescalada, Irán aceptará las condiciones económicas de desembolso de fondos dentro de la ventana de 60 días, permitiendo una reapertura formal y supervisada del Estrecho de Ormuz que estabilizará el crudo por debajo de los 97 dólares”, detalló el especialista.
Además, el incremento en los precios del petróleo actúa como un impuesto invisible sobre la economía global, encareciendo los costos de producción y reduciendo el poder adquisitivo de los consumidores.
Este encarecimiento de los combustibles eleva el costo de transporte en alimentos y mercancías. Esto provoca una inflación generalizada en la canasta básica. (Con información de Reuters)
