Carlos Slim lanzó una fuerte crítica contra los elevados precios de los boletos para el Mundial 2026 y aseguró que asistir al torneo se ha convertido en un lujo prácticamente inaccesible para una gran parte de los aficionados.
Durante la conferencia anual que encabezó este 26 de mayo, el empresario mexicano habló sobre la Copa del Mundo que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.
¿Qué dijo?
Aunque expresó entusiasmo por la participación de la Selección Mexicana y el impacto que generará el evento en el país, también dejó claro su desacuerdo con las tarifas que actualmente maneja la FIFA para las entradas.
Slim consideró exagerados los costos y no ocultó su molestia al referirse a los precios que deberán pagar quienes quieran asistir a los encuentros mundialistas.
“Son unos cuantos juegos y están carísimos todos los costos de los lugares y todo eso. Yo creo que es un exceso”, declaró el magnate, frase que rápidamente comenzó a viralizarse en redes sociales y abrió nuevamente el debate sobre el acceso de los aficionados al torneo más importante del futbol.
Las declaraciones del dueño de Grupo Carso surgieron luego de que en las últimas semanas se revelaran algunos de los precios estimados para distintos partidos del Mundial 2026.
De acuerdo con el portal de la FIFA, algunas localidades para el encuentro inaugural en el Estadio Ciudad de México rondan los 50 mil pesos, mientras que boletos premium para la gran final en Estados Unidos superan los 500 mil pesos mexicanos, cifras que han generado indignación entre miles de seguidores.
A pesar de sus críticas, Slim también destacó la enorme derrama económica que dejará la Copa del Mundo en territorio nacional. Incluso, en tono relajado, aseguró que México debería ser uno de los grandes beneficiados por la organización del certamen.
“Creo que los que deberíamos de ganar somos nosotros”, comentó al referirse al impacto financiero que provocará el torneo en el país.
Las palabras del empresario se suman a otras voces que han cuestionado el costo de las entradas para el Mundial 2026.
En redes sociales, aficionados y especialistas han coincidido en que la próxima justa será la más caras en la historia, situación que podría alejar a miles de seguidores de la experiencia de vivir un partido desde las tribunas.