El Gobierno de Estados Unidos anunció que designará como Organizaciones Terroristas Extranjeras a dos de las bandas criminales más grandes de Brasil, una medida que entrará en vigor el 5 de junio de 2026 y que busca aumentar la presión contra estructuras vinculadas al narcotráfico, la violencia organizada y ataques contra autoridades.
De acuerdo con EFE, el anuncio ocurre después de que el senador y candidato presidencial conservador Flávio Bolsonaro pidiera directamente al presidente Donald Trump clasificarlas como organizaciones “narcoterroristas”.
Qué implica la designación de EEUU
La inclusión en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras permite a Washington aplicar herramientas legales, financieras y diplomáticas más severas contra estas estructuras criminales.
Entre los efectos que puede tener la medida están:
- Bloqueo de activos financieros relacionados con los grupos designados.
- Restricciones contra personas o empresas que brinden apoyo material.
- Mayor vigilancia sobre posibles redes internacionales.
- Coordinación entre agencias de seguridad, inteligencia y justicia.
- Presión sobre rutas vinculadas al tráfico de drogas.
- Sanciones contra operadores, intermediarios o colaboradores.
Por qué el anuncio golpea la política brasileña
La decisión se volvió un tema electoral porque fue anunciada después de la visita de Flávio Bolsonaro a la Casa Blanca, donde solicitó a Trump endurecer la postura contra estas bandas.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro competirá en las elecciones presidenciales de octubre y ha colocado la seguridad pública como una de sus principales banderas.
Su postura plantea acciones severas contra organizaciones criminales que, desde la década de 1970, se han expandido en Brasil y han ganado presencia dentro del sistema penitenciario.
El tema pesa por varios factores:
- Brasil se encuentra en proceso presidencial.
- Flávio Bolsonaro busca mostrarse como candidato de línea dura.
- La medida fue anunciada tras su acercamiento con Trump.
- El gobierno de Lula da Silva rechaza esta clasificación.
- La discusión mezcla seguridad, soberanía y política exterior.
Lula rechaza la medida por riesgo de intervención
El presidente brasileño Lula da Silva en una fotografía de archivo. | Crédito: APEl presidente Luiz Inácio Lula da Silva se ha opuesto a que Estados Unidos clasifique a estas bandas brasileñas como organizaciones terroristas.
Su argumento es que una decisión así podría abrir la puerta a presiones externas o incluso justificar una intervención militar estadounidense en territorio brasileño.
La postura del gobierno brasileño se centra en defender la soberanía nacional y mantener el combate al crimen organizado dentro de sus propias instituciones.
Ese choque enfrenta dos visiones: una estrategia de seguridad con respaldo de Washington y otra que prioriza la autonomía de Brasil frente a decisiones extranjeras.
Quiénes son las bandas señaladas
Las organizaciones designadas son consideradas entre las estructuras criminales más grandes y extendidas de Brasil.
Autoridades y expertos en seguridad estiman que cuentan con decenas de miles de miembros, entre integrantes directos y redes de apoyo.
Su presencia ha sido relacionada con:
- Control de zonas dentro del sistema penitenciario.
- Operaciones de narcotráfico.
- Expansión territorial en ciudades y comunidades.
- Ataques contra policías, funcionarios y civiles.
- Redes financieras y logísticas.
- Actividades criminales transnacionales.
Una estrategia que ya alcanzó a otros grupos de la región
La designación forma parte de una política más amplia de Estados Unidos contra organizaciones criminales transnacionales en América Latina.
Washington ha aplicado sanciones y medidas similares
- contra el Cártel de Sinaloa,
- el Cártel Jalisco Nueva Generación,
- la Mara Salvatrucha y el Tren de Aragua.