Durante la promoción del documental “Azul oscuro, azul celeste”, sus creadores hablaron sobre la intención detrás del proyecto, las polémicas que ha generado y el contexto histórico de Cruz Azul, especialmente alrededor de la figura de Guillermo “Billy” Álvarez.
Desde su estreno, el documental ha provocado conversación por abordar no solo la historia deportiva del club, sino también temas políticos, financieros y la estructura interna de la cooperativa cementera.
Los realizadores, el director Carlos Bátiz y el productor Arturo González, explicaron que el objetivo nunca fue señalar directamente a una persona en particular, sino construir una narrativa a partir de la investigación y de los testimonios recopilados.
“Nuestra intención nunca ha sido señalar a alguien. La película se trata de construir una verdad narrativa a partir de las preguntas y respuestas que obtuvimos de los distintos participantes”, señalaron.
Añadieron que la historia comenzó como un proyecto sobre una empresa con problemas financieros y un equipo de futbol, pero la investigación los llevó a décadas atrás, reconstruyendo la historia de la cooperativa y su evolución hasta el presente.
Sobre las críticas relacionadas con la supuesta corrupción interna y el silencio dentro del club, Bátiz y González señalaron que intentaron contactar a todos los involucrados para incluir diferentes versiones.
“No tenemos la verdad absoluta, pero sí diferentes opiniones y versiones de lo que ha ocurrido en los últimos años en la cooperativa”, explicaron.
Uno de los puntos más comentados del documental es la referencia a las finales perdidas de Cruz Azul y el término popular “cruzazulear”, usado por la afición y el entorno futbolístico.
Al respecto, los realizadores consideraron que este concepto es parte del humor del futbol, pero aseguraron que el documental busca ir más allá de la superficie.
“De algo que parece superficial nos pusimos a rascar y encontramos algo profundamente complejo. No puedes ganar un campeonato cuando tienes la casa revuelta”, afirmaron.
Finalmente, sobre el contexto del estreno —en medio de una final de la Liga MX—, los entrevistados evitaron pronosticar resultados deportivos, pero aseguraron que tanto el equipo como la película tienen su propio valor simbólico.
“Hay dos finales: la del fútbol y la de la película. Ambas van a ganar de alguna forma”, concluyeron.