
MIAMI- La nueva regla del presidente estadounidense, Donald Trump, que obliga a solicitantes de la ‘green card’ a regresar a sus países mientras esperan una decisión migratoria, supone un nuevo golpe a la migración legal, amenaza con separar más familias y afecta a más de medio millón de personas al año, advierten especialistas consultados por EFE.
La norma, implementada desde la semana pasada, impedirá a los migrantes que ya están el país realizar su ajuste de estatus migratorio (‘adjustment of status’) en Estados Unidos, por lo que deberán volver a sus naciones de origen para solicitar la llamada ‘tarjeta verde’ de residente en los consulados.