A tan solo nueve días de que el balón ruede en la Copa del Mundo 2026, la tensión e incertidumbre que rodeaba a los propietarios de palcos y plateas del Estadio Ciudad de México ha llegado a su fin. Tras semanas de intensos conflictos legales, la administración del inmueble y la FIFA han confirmado que los titulares de estos espacios recibirán sus boletos para los cinco partidos que albergará el recinto, incluyendo el esperado duelo inaugural entre México y Sudáfrica el próximo 11 de junio.
Este desenlace es producto de un acuerdo en el que el Grupo Ollamani, propietario del estadio, asumió un pago millonario a la FIFA para liberar los espacios y respetar los derechos de uso adquiridos por los palcohabientes. Aunque la administración inicialmente notificó que los asistentes deberían cumplir con lineamientos estrictos, un nuevo giro ha cambiado el panorama.
Roberto Ruano, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas, confirmó que un juez restableció las medidas cautelares a favor de los propietarios. Esta orden legal no solo garantiza su entrada mediante sus títulos de propiedad sin necesidad de boletos adicionales, sino que les devuelve privilegios históricos como la posibilidad de introducir sus propios alimentos y bebidas, contar con sus cajones de estacionamiento y la facultad de rentar o prestar sus espacios durante la justa mundialista.
AP | Source : Ginnette RiquelmeA pesar de que la FIFA mantiene normas rígidas contra la reventa y comercialización de entradas fuera de sus canales oficiales, la resolución judicial representa un alivio para cientos de aficionados y familias que han manejado estos espacios por décadas.
Como incentivo adicional, la administración del estadio anunció que quienes adquieran paquetes de alimentos oficiales recibirán una bonificación del 25% para ser utilizada en futuros eventos de la Liga MX, cuando equipos como América, Cruz Azul y Atlante retomen su actividad en el inmueble tras el Mundial. Con este acuerdo, se despeja uno de los conflictos más críticos en la organización del torneo, permitiendo que la atención se centre finalmente en lo deportivo.