Vica Torres Arocha pide justicia por su hija, una niña de nueve años que denunció a su padre por abuso sexual y que, pese a alzar la voz, fue obligada a quedarse bajo su custodia en Piedras Negras, Coahuila.
Fue gracias a la presión y a una protesta convocada por Torres que la menor de edad quedó bajo resguardo de su familia materna. El hombre, identificado por Eduardo Alejandro “N”, permanece libre.
El gobernador, Manolo Jiménez Salinas afirmó que el Gobierno del estado actuó de manera inmediata tras darse a conocer el caso.
“Fue lamentable, nosotros pudimos ver el video el domingo en la madrugada e inmediatamente tomamos cartas en el asunto. Como lo comenta la madre de la menor, ya está con su familia materna. Esta situación se está investigando y debe investigarse con mayor profundidad, a fondo, para determinar cuál es la situación”, aseguró el mandatario.
Sin embargo, la denuncia de Torres Arocha señala la omisión del Estado para protegerla a ella y a su hija.
“Yo me divorcié de este ‘hombre’ por múltiples golpizas que me daba... al querer poner mi denuncia no me atendían, me retiraba sin querer seguir perdiendo mi tiempo (...) pero esta ves se trata de mi hija y no puedo darme por vencida”, explicó en una denuncia en su cuenta de Facebook.
¿Qué se sabe del caso de la niña de Piedras Negras?
El caso desató indignación en redes sociales luego de que el domingo 31 de mayo se volviera viral un video en el que se escucha a la niña pidiendo que no la dejen irse con su padre.
El sujeto posee desde hace un mes la custodia de menor debido al fallo de un juez que actuó sin perspectiva de género.
Vica Torres aseguró que todo comenzó cuando por la conmemoración de Pascua Eduardo Alejandro restableció comunicación con su hija tras dos años de estar ausente.
La madre narró que aquel día, tras una discusión con su hija, la reprimió físicamente, lo que fue aprovechado por Eduardo Alejandro “N” para iniciar un proceso legal en su contra.
“Desde ese día empezó una pesadilla para las dos... Se aprovechó de la situación me puso orden de restricción no me podía acercar ni hablar con mi hija. La dejó incomunicada de toda mi familia”, aseguró la madre.
Violencia vicaria: “Ya mero es el día de las madres y quiero ver a mi mamá”
Vica Torres relata que su hija le hacía llegar mensajes a través de sus amiguitas diciendo “estoy arrepentida de haberme ido con mi papá”, “pregúntale a mi mamá cuando me va a recoger”, “ya mero es el Día de las Madres y quiero ver a mi mamá”, “ya mero es mi cumpleaños y yo siempre festejo con mi mamá”.
???Piedras Negras -Coahuila-
— Eco_1_LVM (@Eco1_LVM) June 1, 2026
Vica Torres Arocha habla de su caso
Extraoficial: De acuerdo a medios locales circula un comunicado oficial, en el que se informa que la niña se encuentra estable y que se le ha garantizado acceso a servicios de salud, atención psicológica y… pic.twitter.com/3wYusgDReD
Lo que estaba viviendo tiene nombre: violencia vicaria, una forma de violencia de género por la cual los hijos e hijas son instrumentalizados como objeto para maltratar y ocasionar dolor a sus madres.
Pero las cosas se tornaron más difíciles; fue el pasado 27 de mayo, durante la celebración de un festival, que la madre descubrió el abuso. Debido a la imposibilidad legal de acercarse a la niña, la hermana de Vica Torres acompañó brevemente a la menor.
“A través de una llamada telefónica de mi hermana escuché a mi hija gritando desesperada que no quería irse con su papá porque su papá le tocaba sus partes íntimas. Se me fue el mundo a los pies me subí a la troca y llegué al lugar donde se encontraban”, explicó.
Torres Arocha aseguró que tanto los abogados como el padre han intimidado a su hija para que no hable.
“¿Ustedes creen que mi hija va a denunciar? ¡Sintiéndose desprotegida, manipulada y engañada por todos esos hombres! Mi hija me alcanzó a decir que incluso una de las maestras le quitó una carta que mi niña me estaba haciendo. Muchas injusticias hacia mi hija.. ¡ES UNA NIÑA!“, expresó la mujer en redes sociales.
De acuerdo con la Red para los Derechos de las Infancias (Redim), en 2024 se atendieron en hospitales de México a nueve mil 849 niñas y adolescentes de 1 a 17 años por violencia sexual.
Sin embargo, existe una cifra negra de casos que no se denuncian ni pasan por los sistemas de salud.