
Para nadie es un secreto que tres cabezas lideran el área de comunicación social de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero eso ya se está convirtiendo en un problema. El asunto aún no ha estallado al grado de una confrontación grave entre los involucrados, pero las fuentes lo describen como uno de los focos rojos en la disputa por parte del poder emanado de Palacio Nacional.
El primer grupo lo encabeza Jesús Ramírez Cuevas, uno de los más grandes tumores heredados por el expresidente López Obrador. Él ha empujado por la idea de que los recursos de comunicación se mantengan en los medios y periodistas pequeños que creó desde inicios del sexenio pasado, bien aceitados y fieles a la causa, a pesar de los ridículos y las incomodidades que en más de una ocasión le han creado a la Presidenta o a la jefa de gobierno, Clara Brugada.