La jueza federal Valerie Torres ordenó este lunes que dos de los cuatro acusados por el sofisticado narcotunel descubierto entre Tijuana y Otay Mesa permanezcan bajo prisión preventiva sin posibilidad de fianza, al determinar que representan un riesgo de fuga.
Los afectados por la resolución son Gregorio Epifanio Hernández López, de 29 años, y José Jiménez, de 32, ambos ciudadanos estadounidenses y residentes de San Diego.
Hernández López enfrenta los cargos más graves del caso, incluyendo conspiración para usar un túnel transfronterizo e importación de sustancias controladas, además de distribución de cocaína. Jiménez es acusado de conspiración para distribuir sustancias controladas.
Los otros dos imputados, Brandon Escalante Sandoval, de 26 años, y Antonio Cortez, de 18, ambos ciudadanos mexicanos presentes ilegalmente en Estados Unidos, aún no han tenido su audiencia de detención.
Escalante Sandoval comparecerá este próximo lunes a las 10:00 de la mañana y Cortez el martes a la 1:30 de la tarde, ante la misma magistrada.
El caso se originó tras el descubrimiento el 29 de mayo de más de una tonelada de cocaína valuada en 45 millones de dólares, decomisada a los acusados en vehículos en la zona de Otay Mesa.
La investigación posterior reveló un túnel subterráneo de casi 600 metros con electricidad, ventilación y un elevador hidráulico, cuya entrada en México se ubicó en la colonia Nueva Tijuana y cuya salida estaba bajo el piso de una bodega de la tienda “Buy 4 Less”, señalada como fachada del Cártel Jalisco Nueva Generación.