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Radar Inteligente
El Imparcial 06 Jun, 2026 08:47

Le propongo

No podemos decir que esta haya sido la mejor semana para el gobernador Alfonso Durazo, simplemente porque no lo fue y ningún sentido tiene intentar otra cosa.

Análisis van y vienen tras lo publicado esta semana en el diario Los Angeles Times.

Se despliegan estrategias de ataque y de defensa, dependiendo del lado en que se esté.

Déjeme proponerle una perspectiva.

Mire, el golpe está dado y al margen de que no se presentan pruebas ni se citan fuentes con nombres y apellidos hay un efecto que va desde lo público hasta lo privado.

Hay varios componentes, uno de ellos de perversidad porque deja a una persona señalada públicamente sin que media otra cosa más que un dicho.

Está además el componente político.

No ignoremos el rango que tiene el gobernador Alfonso Durazo en la estructura de mando de su partido y tampoco su historia.

Es el presidente del Consejo Nacional de Morena, en responsable de conducir los más importantes procesos internos que son los de selección de candidatas y candidatos a cargos de elección popular.

Empezando por aquel del que resultó ganadora la hoy presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.

Es operador político de la Presidenta.

Pero Durazo viene de una larga carrera política en la que le ha tocado enfrentar, atestiguar e incluso protagonizar varios episodios de la historia política reciente de México.

En su momento tuvo que superar las presiones del aparato gubernamental de aquella época cuando fue asesinado Luis Donaldo Colosio en 1994, entonces candidato presidencial del PRI.

La libró y eso no es gratuito.

Y cuando digo la libró es que en aquellos momentos la cacería era monumental, información cruzada por todos lados y versiones de todo tipo, la gente quería culpables, el presidente Salinas quería respuestas y él era su secretario particular.

Y en un sistema como aquel tan dado a inventarse historias, todo podía pasar.

Una de las más grandes abolladuras al régimen foxista se la hizo Durazo, cuando puso en el ojo público las intenciones presidenciales de la primera dama Martha Sahagún, lo que le costó la chamba y ser tildado de traidor (hasta la fecha) por el esposo de la señora, que en aquel entonces trabajaba como Presidente de México.

Tomó un riesgo que pocos tomarían en una época en que Fox gozaba de buenos niveles de popularidad.

Es un sujeto que sabe correr riesgos, que mide sus palabras y sus actos, estimo que toma conciencia de sus actos y sus dichos y asume las consecuencias.

Si bien ha estado en momentos estelares de la política, también le ha tocado la fría banca. Él podrá contarlo mejor que yo.

Es uno de los fundadores de Morena. Acompañó un movimiento por el que pocos apostaban al principio.

En fin, que esa estatura política del gobernador Durazo debe ponerse también sobre la mesa cuando se habla de lo que sucedió este fin de semana, además obviamente de su encargo actual.

Por eso le propongo que consideremos el componente político de una publicación de esa naturaleza porque claramente es uno de los principales liderazgos dentro del partido en el poder.

Durazo tiene dentro de Morena una estatura política y moral que no tienen la mayoría de sus colegas gobernadores emanados de ese mismo movimiento.

Y claro, esto le servirá para saber quién se la rifa y quién se le raja.

Hasta para eso sirven este tipo de episodios, para saber al final con quién se cuenta verdaderamente.

Durazo sabrá lidiar exitosamente con esto, creo que sabe cómo, de lo contrario no habría salido de inmediato a desmentir el dicho, tal como lo hizo.

No lo dejó correr ni un minuto sin reaccionar y eso le ayudó bastante a neutralizar en lo posible.

Y deseo que lo logre pues porque soy sonorense y no puedo desear que a mi Estado le vaya mal.

Mesura pues, es lo que toca.

Y mire que hasta los panistas, con todo y que pidieron claridad, fueron bastante mesurados.

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