La sostenibilidad dejó de ser una conversación de reputación para convertirse en una exigencia de mercado. En industrias como la moda deportiva, donde el consumidor busca desempeño, comodidad y diseño, también crece la demanda por marcas capaces de probar qué impacto generan y cómo lo sostienen en el tiempo.
De acuerdo con el estudio EY Future Consumer Index, 79% de los consumidores considera que las empresas tienen la responsabilidad de generar impacto social y ambiental positivo. El dato marca una tendencia relevante para el sector: los compradores ya no sólo evalúan producto, precio o experiencia; también observan si las compañías actúan con congruencia frente a los retos sociales y ambientales.
En ese escenario, MAJA Sportswear, marca mexicana de ropa deportiva inspirada en los paisajes del noroeste del país, avanza en la consolidación de Huella MAJA, su plataforma de responsabilidad social e impacto ambiental. Desde esta iniciativa, la empresa articula programas de conservación, apoyo comunitario y voluntariado en Baja California, Sonora y Sinaloa.
En entrevista con El Economista, Jonathan Reyes, director de Responsabilidad Social de MAJA Sportswear, explica que la empresa busca integrar la sostenibilidad desde una lógica de negocio, no como una campaña aislada. La marca, que nació hace casi seis años con prendas para pesca y actividades al aire libre, ha evolucionado hacia líneas para hombres, mujeres y niños, con presencia nacional.
Te puede interesar

Los Especiales
Ranking ASG: portafolios de inversión sostenible pierden terreno

Los Especiales
Día del Medio Ambiente: El impacto empresarial del Programa Hídrico 2026-2030
Consumo responsable
Dijo que el desafío no está sólo en fabricar prendas funcionales. La empresa busca que sus productos respondan a las expectativas de consumidores más informados, que valoran la durabilidad, la tecnología textil y la trazabilidad de las marcas.
Sus primeras prendas fueron camisas de pesca con telas ligeras, secado rápido y protección UV. Con el tiempo, la compañía amplió su portafolio hacia ropa deportiva y de uso cotidiano, sin abandonar su vínculo con la naturaleza. En algunas colecciones comenzó a incorporar algodón orgánico, además de revisar insumos como botones, hilos y empaques.
Para nosotros no se trata solamente de entregar calidad y tecnología; también buscamos devolverle a la comunidad parte de lo que tomamos de ella", dijo Jonathan Reyes, director de Responsabilidad Social de MAJA Sportswear.
La empresa también sustituyó bolsas plásticas por empaques compostables en sus tiendas, como parte de una estrategia para reducir el impacto asociado a la entrega del producto.
Aunque MAJA trabaja con proveedores internacionales, Reyes señala que la compañía revisa estándares ambientales, condiciones laborales y criterios de responsabilidad en su cadena de suministro.
En una industria marcada por el fast fashion, la durabilidad se vuelve un punto de diferenciación. La apuesta de la empresa de origen sinaloense, es que una prenda deportiva pueda ser utilizada por más tiempo, no sólo por tendencia, sino por desempeño, comodidad y resistencia.
Impacto medible
Huella MAJA concentra los programas sociales y ambientales de la marca. Uno de los más visibles es Aventura Verde, iniciativa que destina ocho pesos por cada camisa verde, kaki o beige vendida a la conservación de tortugas marinas.
Enlace imagenMAJA impulsa acciones de conservación marina y educación ambiental como parte de Huella MAJA, su plataforma de impacto social y ambiental.Foto: Cortesía
Mencionó que la compañía busca que este tipo de acciones no se queden en mensajes comerciales. Por ello, involucra a clientes en liberaciones de tortugas, trabaja con organizaciones aliadas y solicita informes sobre el uso de los recursos donados.
En 2025, MAJA entregó casi medio millón de pesos a Pronatura para el programa de conservación de tortugas. Para finales de junio, la empresa prevé donar 689,000 pesos adicionales recaudados a través de Aventura Verde.
Reyes subraya que la transparencia es clave para evitar prácticas asociadas al greenwashing. La marca comunica cuánto se dona, a qué programa se destina y cómo participan clientes, aliados y comunidad.
Enlace imagenJonathan Reyes, director de Responsabilidad Social de MAJA Sportswear, lidera Huella MAJA, plataforma que articula conservación marina, apoyo comunitario y voluntariado corporativo.Foto: Cortesía
Otro proyecto relevante es el apoyo a la conservación del borrego cimarrón en Sonora. La iniciativa se desarrolla con Rancho El Álamo, espacio que trabaja desde hace más de dos décadas en el cuidado, investigación y liberación de ejemplares. MAJA participa con recursos para logística, operación e instalación de tres bebederos en el desierto, con el objetivo de garantizar agua para las familias de borregos cimarrones.
La marca también impulsa acciones vinculadas con el tiburón toro en Topolobampo y documentales de educación ambiental sobre los ecosistemas del noroeste. La estrategia combina conservación, divulgación y participación comunitaria.
Modelo comunitario
El componente social de Huella MAJA tiene uno de sus casos más emblemáticos en Altata, Sinaloa. Tras la muerte de Santiago de Nicolás, hijo del fundador de la marca, en un accidente donde la atención de emergencia tardó cerca de dos horas, la familia impulsó la creación de una base de Cruz Roja en esa playa.
MAJA opera una tienda junto a la base y dona 20% de sus ventas a la Cruz Roja de Altata. Con ese modelo, la empresa contribuye a sostener la operación y ha gestionado ambulancias para fortalecer la atención de emergencias en la zona.
Queremos que Huella MAJA perdure y que, en el futuro, pueda convertirse en una fundación capaz de apoyar más iniciativas alineadas con nuestro ADN", explica Jonathan Reyes
La empresa cuenta actualmente con 120 tiendas en México y mantiene planes de crecimiento hacia Estados Unidos y Centroamérica. Esa expansión también implica el reto de institucionalizar sus prácticas de responsabilidad social, medir resultados y comunicar con datos.
El corporativo trabaja en la habilitación de un botón dentro de su sitio web dedicado a Huella MAJA. En ese espacio se podrán consultar programas, registrar iniciativas compatibles con el ADN de la marca y abrir oportunidades de voluntariado corporativo”, concluyó Reyes.