La investigación judicial sobre las actividades atribuidas a la denominada trama de las cloacas del PSOE ha entrado en una nueva fase tras la admisión oficial por parte de la Fiscalía General del Estado de que Diego Villafañe, considerado durante años uno de los colaboradores más próximos al ex fiscal general Álvaro García Ortiz, mantuvo al menos dos reuniones con Leire Díez y el abogado Jacobo Teijelo durante 2025.
La relevancia política y judicial de esta revelación no reside únicamente en la celebración de los encuentros, sino en el contexto en el que se produjeron. Las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostienen que la red investigada habría desarrollado una estrategia destinada a obtener información comprometedora sobre jueces, fiscales, policías y adversarios políticos, además de intentar influir en procedimientos relacionados con casos de corrupción que afectan al PSOE, al Gobierno y al entorno del presidente Pedro Sánchez.
Hasta ahora, una de las incógnitas centrales del caso consistía en determinar si la trama logró establecer canales de interlocución efectivos con instituciones del Estado. La confirmación de estas reuniones aporta un dato relevante porque demuestra que existió contacto directo entre algunos de los protagonistas de la investigación y un alto cargo de la Fiscalía General.
Según la información trasladada al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, la primera reunión tuvo lugar el 6 de marzo de 2025. En ella participaron Diego Villafañe, entonces teniente fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado, la fiscal Beatriz López Pesquera y el abogado Jacobo Teijelo.
La versión oficial sostiene que Teijelo presentó información de presuntas irregularidades de terceras personas que consideraba de relevancia penal, Posteriormente, entre finales de marzo y principios de abril, se produjo un segundo encuentro en el que el abogado manifestó su intención de presentar diversas denuncias relacionadas con aquellos mismos hechos.
En el informe remitido a la Audiencia Nacional, la propia institución reconoció por escrito que el abogado Jacobo Teijelo y Leire Díez acudieron a su sede para presentar quejas y denuncias verbales dirigidas específicamente contra el fiscal Anticorrupción, José Grinda.
La Fiscalía insiste en que ninguna actuación posterior fue impulsada a raíz de esas conversaciones y subraya que los fiscales consideraron que las alegaciones expuestas carecían de soporte probatorio suficiente.
Asimismo, la institución sostiene que Álvaro García Ortiz no dio ninguna instrucción para la celebración de las reuniones y que tuvo conocimiento de ellas una vez ya se habían producido. Sin embargo, la confirmación de esos contactos valida parcialmente algunas de las hipótesis que la Guardia Civil venía manejando desde hace meses sobre la existencia de puentes de comunicación entre integrantes de la trama para sabotear causas judiciales y responsables de la Fiscalía General.
El papel de Leire Díez
La cuestión más controvertida gira alrededor de la presencia de Leire Díez en ambos encuentros.
La Fiscalía minimiza su participación y asegura que tuvo una intervención “menor”, siendo presentada como una compañera profesional del abogado Jacobo Teijelo. Sin embargo, los mensajes incorporados a la investigación judicial ofrecen una imagen diferente sobre la percepción que la propia Díez admitía sobre su papel.
Los investigadores han localizado conversaciones en las que la ex militante socialista anticipaba reuniones con responsables de la Fiscalía General y mostraba una notable confianza respecto a los efectos que dichas gestiones podrían tener. Especialmente significativa resulta una conversación en la que afirmaba: “Te llamarán de la FGE. Iré yo contigo”.
También ha adquirido relevancia otra comunicación en la que, tras una de las reuniones, comentaba a uno de sus interlocutores: “Si ahora hacen rápido lo que han dicho, las cosas se precipitarán”. En otro mensaje, aún más llamativo desde el punto de vista político, señalaba que “la reunión con Fiscalía General puede hacer que el presidente directamente me adore”.
Estas expresiones son interpretadas por los investigadores como indicios de que Leire Díez atribuía una importancia estratégica considerable a esos contactos institucionales.
El objetivo de la trama contra el fiscal José Grinda no parece casualidad. Según los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) y el sumario del caso, Grinda era el “primer objetivo” porque estaba al frente de investigaciones de corrupción clave que salpicaban a personas del entorno del Gobierno y a empresarios aliados con la trama.
?ÚLTIMA HORA | La Fiscalía General del Estado acaba de reconocer que se mantuvieron en 2025 dos reuniones entre Diego Villafañe con algunos miembros de la supuesta trama Leire Díez.
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) June 10, 2026
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La cuestión de los registros de acceso
Uno de los aspectos que más interrogantes genera es la ausencia de constancia documental de estas visitas. Las fuentes fiscales reconocen que los encuentros no aparecen reflejados en los registros de entrada de la sede de la Fiscalía General del Estado situada en la calle Fortuny de Madrid.
Este detalle ha adquirido especial relevancia porque la investigación judicial intenta reconstruir con precisión los movimientos y contactos de los distintos integrantes de la trama.
La inexistencia de registros oficiales no implica necesariamente irregularidad alguna, pero introduce un elemento adicional de incertidumbre en una causa caracterizada precisamente por la dificultad para reconstruir todos los contactos mantenidos entre los distintos protagonistas.
La investigación también explora una posible conexión con el excomisario José Manuel Villarejo, figura recurrente en numerosos episodios relacionados con las denominadas cloacas del Estado durante las últimas décadas. Los informes de la UCO sostienen que la trama habría intentado establecer un acuerdo con Villarejo para obtener documentación, grabaciones y materiales comprometedores relacionados con diversas personalidades políticas y judiciales.
Según los investigadores, una de las supuestas promesas ofrecidas consistía en facilitar contactos con la Fiscalía General que pudieran traducirse en beneficios procesales. La Guardia Civil incluso ha incorporado al sumario documentos que describirían hipotéticos mecanismos de colaboración y eventuales contraprestaciones.
No obstante, tanto el abogado del excomisario como el propio Villarejo han cuestionado la credibilidad de esos planteamientos. El letrado Antonio García Cabrera llegó a describir algunas de las propuestas atribuidas a Leire Díez como “muy fantasiosas”, mientras que Villarejo se ha presentado como una víctima más de las maniobras que ahora investiga la Audiencia Nacional. @mundiario