MORELIA, Mich., 12 de marzo de 2026.- En 2021, en Estados Unidos se reportaron pérdidas de hasta 547 millones de dólares por estafas de romances, monto que representó un aumento de 80 por ciento respecto a lo publicado un año antes por la Comisión Federal de Comercio en EU; en México los fraudes amorosos suelen ser hasta de 800 mil pesos; además de que el 66 por ciento de los casos son mujeres las que resultan afectadas.
El Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México identificó que la mayoría de las víctimas de fraude amoroso son mujeres de entre 41 y 50 años principalmente, mientras que el 34 por ciento son hombres. En esta modalidad, los estafadores se aprovechan de la vulnerabilidad emocional de sus parejas para obtener dinero.
El Consejo ha apoyado a más de 250 víctimas y precisa que el 59 por ciento de los casos quedó en tentativa mientras que el 41 por ciento se consumó. “El 22 por ciento de las víctimas entregaron cantidades menores de 5 mil pesos, sin embargo, hay quienes entregaron más de 800 mil pesos a sus victimarios. La principal plataforma de contacto de los estafadores con sus víctimas es Facebook con el 70 por ciento no obstante, existen otras aplicaciones de citas por donde las enganchan y son: Bumble, OKCupid, Meetme, Jaumo, Pinalove, Hoop y Bumpy”, explicó a través de un comunicado.
De acuerdo con testimonios que hicieron algunas víctimas, al reportar este tipo de fraude ante el Consejo Ciudadano, se trata de una red internacional de hombres de origen árabe, quienes buscan principalmente a mujeres profesionales de 33 a 50 años, independientes y solventes económicamente. Todo empieza con un match en apps de citas y después la relación se traslada a WhatsApp: manipulación, love bombing y las promesas de negocios redituables se convierten en el anzuelo perfecto para hacerlas invertir su patrimonio a través de criptomonedas. Usan videos, audios y fotos reales para generar confianza hasta que comienzan las pérdidas, el ghosting y su dinero no regresa.
A un estafador de este tipo se le puede reconocer cuando muestra mucho interés por su víctima, hace regalos, envía flores, hace muchas preguntas personales; pero no brinda información propia; su historia no es consistente y su foto de perfil parece como si fuera un modelo, no tienen presencia en redes sociales; siempre tiene problemas económicos, laborales o familiares y por eso pide dinero o favores para resolverlos; y nunca tiene tiempo para concretar una cita presencial.
Entre las recomendaciones para protegerse de los fraudes amorosos están: desconfiar de perfiles con fotos demasiado perfectas, poner atención a inconsistencias en sus historias, no enviar dinero a alguien que no se ha conocido en persona, evitar compartir información personal o íntima y hacer búsqueda inversa de imágenes en Google para verificar perfiles sospechosos.
La práctica del catfishing paso a paso
Los estafadores suelen seguir un proceso bien planificado y sistemático para ganarse la confianza de sus víctimas y aprovecharse de ellas. Desde la creación del perfil hasta lograr crear un vínculo lo suficientemente fuerte como para influir en las decisiones de la persona afectada. A continuación, te explicamos paso a paso cómo operan estos ciberdelincuentes.
- Creación de una identidad falsa: el estafador diseña un perfil ficticio en redes sociales o plataformas de citas, utilizando fotografías y datos personales robados para dar más credibilidad.
- Primer contacto: a través de mensajes privados o solicitud de amistad buscan crear interés o curiosidad inicial a la persona por la cual se han interesado.
- Construcción de la relación: se va desarrollando una relación emocional con la víctima a través de conversaciones frecuentes y detalles personales falsos. Esta relación se limita al medio online, ya que el estafador o ciberdelincuente ofrece excusas constantes, como problemas técnicos con su dispositivo o viajes repentinos, que le impiden mostrarse en persona o por cámara.
- Manipulación emocional: mediante la utilización de historias conmovedoras, como tragedias familiares o problemas de salud, el estafador busca la empatía y confianza de la víctima.
- Solicitud de dinero o favor: una vez establecida la relación, el ciberdelincuente comienza a solicitar una ayuda por lo general económica, que justifica con emergencias médicas, deudas o situaciones desesperadas repentinas. También existe la posibilidad de que solicite contenido o conversaciones subidas de tono para posteriormente chantajear, esta práctica es conocida como sextorsión. Nunca compartas contenido íntimo con nadie y si tienes dudas, consulta recursos confiables como nuestra infografía sobre sexting: riesgos y precauciones.
La entrada Alertan de pérdidas millonarias de fraudes amorosos por internet aparece primero en Quadratín Michoacán.