En un ambiente de máxima expectación deportiva, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó una recepción en Palacio Nacional para dar la bienvenida oficial a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y a destacados directivos del futbol internacional. Este encuentro ocurre en las vísperas de la inauguración de la Copa Mundial 2026, un evento que marcará un antes y un después en la historia del deporte, al convertir a México en el primer país del planeta en organizar tres citas mundialistas.
El mandatario, que calificó al Estadio Ciudad de México como una “verdadera catedral del futbol”, recordó con nostalgia y respeto que este recinto está simbólicamente “bendecido por los dioses del futbol”, habiendo sido el escenario donde leyendas de la talla de Pelé y Diego Armando Maradona alcanzaron la gloria eterna, además de albergar momentos icónicos como el gol de Manuel Negrete. Para Infantino, México no es solo un anfitrión, sino la auténtica cuna del futbol.
Mediante redes, la presidenta dio a conocer el encuentro, acompañando las imágenes con un mensaje en el que deja ver la hospitalidad que caracteriza a los anfitriones aztecas: “En Palacio Nacional, recibí al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, así como a representantes de federaciones y confederaciones, para darles la más cordial bienvenida a este gran país”.
En Palacio Nacional, recibí al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, así como a representantes de federaciones y confederaciones, para darles la más cordial bienvenida a este gran país. Estamos en la víspera de la inauguración en México de la Copa Mundial de Fútbol 2026. pic.twitter.com/yumTWhoP8e
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) June 10, 2026
Por su parte, Infantino reiteró a la presidenta Sheinbaum la importancia de esta edición, que será la primera en contar con la participación de 48 selecciones nacionales. El interés global es masivo, alcanzando una cifra récord sin precedentes de más de 6 millones de boletos vendidos hasta la fecha. En este contexto, Sheinbaum reafirmó que el país se declara totalmente listo para dar el silbatazo inicial.
La preparación no se ha limitado al terreno de juego. El Gobierno de México y la FIFA han mantenido una estrecha coordinación logística y de seguridad. Se han revisado minuciosamente los protocolos operativos, incluyendo estrategias para mitigar el tráfico en las ciudades sede y garantizar una movilidad fluida para los millones de aficionados que ya comienzan a abarrotar la capital.
Con la entrega simbólica de la Copa del Mundo de manos de Infantino a Sheinbaum, México se prepara para escribir una nueva página dorada en su rica tradición deportiva.