CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— “México campeón en desaparición”, corearon madres buscadoras y familiares de personas no localizadas en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, donde se inauguró la Copa del Mundo 2026. Con pancartas, consignas y fotografías de sus seres queridos, los colectivos aprovecharon la atención internacional generada por el torneo para denunciar la crisis de desapariciones en el país y exigir justicia para más de 133 mil personas reportadas como desaparecidas o no localizadas.
La protesta se desarrolló mientras miles de aficionados ingresaban al inmueble, que se convirtió en el primero del mundo en albergar tres inauguraciones mundialistas. Las manifestantes desplegaron mensajes como “¿La pelota vuelve a casa y nuestros desaparecidos cuándo?”, “Gobierno omiso, regresa a nuestros hijos”, “Con las buscadoras hasta la final” y “La sangre del país no se limpia con pintura”.
Durante la movilización se registraron momentos de tensión cuando autoridades intentaron contener a algunos participantes. Hubo detenciones, forcejeos y empujones en distintos puntos del operativo. En contraste, integrantes de los colectivos utilizaron megáfonos para llamar a la calma y evitar confrontaciones.
Las familias cuestionaron los recursos destinados al embellecimiento urbano, la organización del evento y el despliegue de seguridad alrededor del estadio.
“Todo el dinero que se invierte para pintar, hacer ajolotes, embellecer la ciudad para el Mundial. Toda esta seguridad que tenemos aquí detrás, todo ese recurso económico, material y humano debería de estar enfocado para la localización de las personas desaparecidas”, expresó Yoltzi Martínez, quien busca desde hace 16 años a su hermana Yatzil, desaparecida en Acapulco, Guerrero.
La activista también criticó que las autoridades prioricen la imagen del país durante la justa deportiva. “El gobierno ha tratado de embellecer una ciudad, cuando el país está sumergido en fosas clandestinas”, afirmó.
Como parte de la protesta, las manifestantes contaron hasta 43 en memoria de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala, Guerrero, en septiembre de 2014. El caso continúa siendo uno de los símbolos de la crisis de desapariciones en México y de las exigencias de verdad y justicia.
Una de las participantes consideró “inverosímil” que se celebre una fiesta mundialista en un país con más de 130 mil desaparecidos y calificó como “terrible” que se registraran confrontaciones entre autoridades y personas que se manifestaban de manera pacífica.
A la movilización también acudieron ciudadanos que respaldaron a los colectivos. Entre ellos estuvo Luis, integrante de la organización Mexicanos contra el Narco Estado, quien señaló que la violencia relacionada con el crimen organizado continúa alimentando la crisis de desapariciones.
Horas más tarde, otro grupo de manifestantes, algunos encapuchados, intentó avanzar hacia el Estadio Ciudad de México, lo que derivó en enfrentamientos con cientos de policías que resguardaban la zona. Durante los incidentes fueron lanzadas piedras y vallas metálicas contra los uniformados, mientras continuaban las actividades de inauguración de la Copa del Mundo 2026.

