La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) emitió una declaratoria oficial por la formación del fenómeno de El Niño en el Pacífico ecuatorial.
El organismo advierte una intensificación hacia niveles moderados o fuertes para finales de año, con impactos críticos previstos para el invierno de 2026 en la infraestructura costera, la productividad pesquera y la planeación logística global.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, existe 63% de probabilidad de que las temperaturas de la superficie del mar superen el umbral de los 2.0 °C, lo que clasificaría técnicamente este evento como un El Niño “muy fuerte”.
En un cambio institucional clave para la precisión técnica, la NOAA adoptó formalmente el Índice Oceánico Relativo de El Niño (RONI) en sustitución del índice estático ONI. El RONI evoluciona mensualmente, proporcionando información más fiable para que los gestores de emergencias y autoridades financieras optimicen la respuesta ante desastres.
Impactos en México
Por su parte, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierten que, entre finales de 2026 y principios de 2027, existe una probabilidad de hasta el 90% de que se consolide un evento extremadamente fuerte, catalogado formalmente como un “super El Niño”.
Lo anterior significaría una posible alteración en los patrones de precipitación en el territorio nacional. Se prevé una intensificación drástica de olas de calor y sequías prolongadas en diversas regiones, lo que pondrá bajo alta presión los recursos hídricos y los sistemas agrícolas del país.
Asimismo, las altas temperaturas del océano Pacífico detonarán una actividad ciclónica más agresiva, con huracanes de rápida evolución que incrementan la vulnerabilidad de las comunidades costeras mexicanas.
“Actualmente nos encontramos en condiciones normalmente secas, sin una sequía a nivel país; evidentemente puede presentarse en alguna región. Del 30 de junio de 2024 al 31 de marzo de 2026 se ha tenido una recuperación del 94 %, luego de una sequía que duró 43 meses (marzo de 2022 a octubre de 2025)”, dijo en su momento Dante Sinohé Hernández Padrón, investigador de la Comisión Nacional del Agua.