Nuevo Casas Grandes— Debido a las condiciones de extrema inestabilidad estructural que presenta el subsuelo y ante el peligro inminente de un colapso masivo, los especialistas en geología de Protección Civil del Estado dictaminaron la suspensión definitiva del ingreso de buzos de rescate al interior de la mina La Fortuna, donde se intenta rescatar a un trabajador que cayó más de 70 metros.
El complejo operativo, que busca localizar a un soldador que cayó al fondo de un tiro desde el pasado jueves, dio un giro técnico ayer al enfocarse de manera exclusiva en el uso de herramientas tecnológicas submarinas, esto, tras confirmarse que las paredes del yacimiento impiden cualquier incursión humana subacuática de forma segura.
?El contingente de rescatistas, que sumó el apoyo de especialistas del Municipio de Nuevo Casas Grandes y Cuauhtémoc, suspendió las jornadas físicas de campo al caer la tarde para retornar a esta cabecera municipal, reportando que la profundidad del ojo de agua supera los cálculos iniciales, y mantiene en vilo el paradero del trabajador.
Las maniobras desplegadas durante las últimas horas por las células interinstitucionales de emergencia han intentado diversas estrategias para poder realizar el rescate del soldador de la mina, identificado como Juan Ramón, de 32 años y originario de Coahuila, quien tenía apenas 10 días trabajando en el lugar.
?En el soporte intermunicipal, el personal de Bomberos y Protección Civil de Nuevo Casas Grandes coordinó esfuerzos en la zona serrana de esa mina entre Nuevo Casas Grandes y Galeana, con el Cuerpo de
Bomberos de Manitoba, proveniente de Cuauhtémoc, sumando capacidades operativas para hacer frente al siniestro.
?En la exploración de profundidad, han utilizando una cámara especial sumergible, las brigadas de auxilio lograron peinar un área vertical de aproximadamente 75 metros de profundidad.
Sin embargo, los operadores técnicos informaron que el dispositivo visual no logró hacer contacto con el fondo del cuerpo de agua, ni detectar indicios de vida del operario.
Tras la extenuante jornada de exploración digital en la sierra, un bloque conformado por ocho elementos de Bomberos locales emprendió el retorno a la base, dejando el sitio bajo monitoreo.
Como próximas acciones y ante el dictamen adverso de los geólogos y la insuficiencia del equipo actual, las autoridades precisaron que se encuentran gestionando la obtención de un dron sumergible, con mayor capacidad de inmersión y resistencia hidrostática para reanudar los rastreos a la brevedad.
Los mandos del Departamento de Bomberos y rescatistas que encabezan el puesto de control en la sierra precisaron, a modo de aclaración técnica, que el masculino continúa formalmente en calidad de no localizado.
Detallaron que, tras el análisis minucioso de las primeras videograbaciones capturadas en el espejo de agua donde inicialmente se presumía el avistamiento de la víctima, los peritos confirmaron que las siluetas detectadas correspondían en realidad a objetos flotantes, específicamente a una hielera y una mochila de trabajo que se desprendieron junto con la canastilla de seguridad durante la caída original.