
Ciudadanos marcharon este domingo para protestar por la violencia y reclamar la paz en Escuinapa, y desplegaron una larga tela roja para simbolizar la sangre derramada en el Sur de Sinaloa.
Aunque considerando que el miedo inhibió la participación, la marcha convocada por la colectiva Orquídeas Moradas, Escuinapa resiste llegó hasta el Palacio Municipal.
“Escuinapa no se calla, quiere paz y la reclama”, “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a escuinapenses en la cara de la gente”, gritaban los manifestantes.
Al frente, familiares llevaban fotos de sus desaparecidos, atrás el contingente sostenía una tela roja para simbolizas el “río de sangre” que han dejado hechos violentos en el municipio.
Marchar es resistir, es crear memoria colectiva, más allá del miedo que se siente, señaló la cofundador de la Colectiva Orquídeas Moradas.
“Desde Orquídeas Moradas estamos buscando visibilizar la violencia que se vive en Escuinapa... Es visibilizar, es crear memoria colectiva, hay mucho miedo colectivo, estamos frustrados un tanto porque no hay libertad en este pueblo, estamos condicionados a órdenes que no entendemos, en general siento que hay miedo, que hay tristeza, impotencia”, dijo Blanca Aurora Peraza Polanco.
Muchas personas no participan en las marchas, advirtió, pero no basta con desaparecer a un familiar sino también evitan que se visibilicen sus casos, con amenazas y solo queda resistir.
“Nuestra palabra en esta marcha es resistencia porque incluso con todos los contra que tuvimos hemos estado tratando de lograr visibilizar y la generación de empatía porque vemos mucha apatía”, dijo.
Hay mucho miedo, indicó, y eso impide que la esencia del pueblo escuinapense sea visible, pues son un pueblo alegre, participativo.
Lamentó que las autoridades, a dos meses de solicitar que se tengan protocolos de seguridad para atender contingencia por hechos de violencia, hasta el momento no los hayan presentado.
“Hablo de un abandono, de una falla que no se puede ocultar, más allá de un partido, hablo de un gobierno en turno que está ignorando las peticiones y las posibles soluciones”, dijo.
La seguridad es un privilegio de quienes gobiernan y de quienes pueden pagarla, indicó, pues cuando la Gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde estuvo en el municipio, lo hizo blindada con cuerpos de seguridad, cuando se fue toda esa seguridad también se esfumó.
“El pueblo está con tres patrullas visiblemente”, dijo. Indicó que es una marcha la que hacen como colectiva, que también es de esperanza, de paz, pues son más los buenos y lo que ellos piden es que se garantice la seguridad de los civiles. “Si estamos en una guerra, que está más que declarada, lo que se puede rescatar es que la gente, la población civil está fuera de, que se respete”, señaló.
Las organizadoras de la manifestación confían en un cambio, dijeron, pero lo primero es la organización social.