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El Diario 15 Jun, 2026 07:57

Pone ICE en riesgo salud de paseños

Las autoridades federales de inmigración están poniendo en peligro la salud pública debido a la lentitud en la comunicación sobre enfermedades infecciosas en su centro de detención de El Paso, afirmó el viernes el principal funcionario de Salud Pública del Condado.
El Dr. Héctor Ocaranza, autoridad de Salud de la Ciudad y el Condado, formó parte de un grupo de líderes de El Paso que se reunieron el viernes con David Venturella, director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de EU.
“Lo que expresé fue que necesitamos tener esa comunicación estrecha, porque los canales habituales de reporte están tardando días, y para responder a un brote, es necesario actuar ya”, dijo Ocaranza en una entrevista con El Paso Matters.
En febrero, un brote de sarampión se propagó desde un centro de detención privado de ICE en Sierra Blanca hasta las instalaciones de Camp East Montana y hacia la comunidad de El Paso, a través de personas que trabajaban con los detenidos. Una investigación de El Paso Matters reveló que la deficiente comunicación por parte de ICE y de un hospital de El Paso retrasó los esfuerzos de Salud Pública local para responder al brote.

A finales de mayo y principios de junio, transcurrieron varios días antes de que se notificara a los funcionarios de Salud Pública de El Paso que casi 180 detenidos en Camp East Montana estaban en cuarentena tras una posible exposición al sarampión. Que él supiera, ninguno de esos detenidos había dado positivo por sarampión, señaló Ocaranza el viernes.
Con cientos de habitantes de El Paso trabajando en los centros de detención de ICE, la lentitud en las comunicaciones expone a la comunidad a mayores riesgos ante el brote de una enfermedad transmisible, afirmó.

Sin fronteras jurisdiccionales
“Como les dije, las enfermedades infecciosas y transmisibles no conocen de jurisdicciones, y es lamentable que tengamos que pasar por los canales jurisdiccionales normales en lugar de simplemente levantar el teléfono o tener un proceso más directo donde podamos tener una comunicación local. La respuesta es local”, dijo Ocaranza.
Ocaranza comentó que Venturella se mostró receptivo a sus sugerencias de establecer una comunicación más directa entre los centros de detención de ICE y los funcionarios locales de Salud Pública.
Los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios de El Paso Matters sobre los problemas de salud pública planteados por Ocaranza.
Bajo las estructuras de reporte actuales, ICE notifica la información sobre enfermedades infecciosas en los centros de detención a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los cuales luego notifican a los funcionarios de Salud estatales, quienes a su vez informan a los funcionarios de Salud locales.
“Esperar a que el Gobierno federal pase por los CDC, luego al estado y después a los socios locales va a tomar muchos días, y para entonces un brote puede estar mal controlado”, explicó Ocaranza.
Escobar, quien organizó la reunión del viernes entre Venturella y funcionarios del Gobierno local, de Salud y de Seguridad Pública, dijo que ha expresado repetidas preocupaciones sobre las prácticas de salud en Camp East Montana, el cual ha estado plagado de problemas desde su apertura el año pasado.
Mencionó que durante una visita a Camp East Montana, el personal de ICE le aconsejó no entrar a un módulo porque los detenidos aún no habían sido evaluados para detectar enfermedades transmisibles.

Sin mascarillas ni equipos de protección
“Mientras estábamos allí hablando, vi al personal de las instalaciones –ciudadanos de El Paso– entrando y saliendo de ese mismo módulo sin mascarilla, sin equipo de protección personal (EPP), poniendo en riesgo a nuestros ciudadanos, a nuestros residentes, a mis electores”, señaló Escobar.
Preguntó a los funcionarios por qué los trabajadores no utilizaban el equipo de protección que comúnmente usan los profesionales médicos para prevenir la propagación de enfermedades. Le respondieron que era decisión de los trabajadores.
“Así no es como debería funcionar la salud pública”, sentenció Escobar.

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