De mantenerse los precios elevados de los combustibles por los enfrentamientos en Medio Oriente, la situación deficitaria de Petróleos Mexicanos (Pemex) en materia de comercio exterior de crudo y sus derivados podría comprometer sus finanzas y provocar posibles traslados de costos a sus clientes, según expertos
En un mes, la cotización de la Mezcla Mexicana de Exportación pasó de 60.69 a 81.59 dólares por barril, lo que implica un incremento de 34%, luego del pico de 88.96 dólares por barril de inicios de semana, lo que favorece a las ventas petroleras. En el mismo lapso, el precio minorista de todas las gasolinas en Texas pasó de 3.033 a 3.633 dólares por galón, con el respectivo aumento de 20% en los que respecta a importación de combustibles.
Y con egresos de 1,127 millones de dólares por compras de gas, petrolíferos y petroquímicos, Pemex se encuentra en terreno deficitario con 320 millones de dólares negativos. Con el reporte de enero, el comercio exterior de Pemex hiló 10 meses en déficit además de que en el acumulado del año pasado registró un saldo negativo de 1,989 millones de dólares, luego de una importación promedio de 578,066 barriles diarios de petrolíferos.
Si bien las exportaciones se encuentran en su nivel más bajo desde hace más de 35 años, ubicándose en 294,473 barriles por día en enero pasado, los ingresos siguen representando 807 millones de dólares para la estatal.
Arturo Carranza, experto en el sector energético mexicano, explicó que la autosuficiencia energética ha significado una transformación profunda en la forma en que opera Pemex. Lo que en los primeros años del presente siglo representaba la principal fuente de ingresos para Pemex las –exportaciones de petróleo– hoy ha quedado rebasada por los ingresos que se obtienen por la venta de combustibles en el mercado nacional. Esto permite concluir que el impacto más importante para Pemex – positivo o negativo - tiene que ver principalmente con el aumento del valor de los derivados.
“Siguiendo esta lógica, se podría argumentar que un incremento en el precio de las gasolinas en los mercados internacionales favorece a la petrolera nacional. Tal impresión es incorrecta toda vez que Pemex importa, de acuerdo con sus propias cifras, el 48% de los combustibles automotrices. Esto significa que la empresa tiene que incrementar sus costos para cubrir el déficit en el consumo de gasolinas”, aseveró Carranza.
En cuanto al posible traslado del aumento de costos de Pemex hacia sus compradores de combustibles al mayoreo, el experto explicó que algunas empresas del gremio gasolinero, como medida preventiva, empiezan a considerar la posibilidad de incrementar sus ventas antes de que eso suceda, ya que son sólo pocas empresas las que tienen capacidad para almacenar combustible.
“Estas especulaciones pueden generar distorsiones en el mercado. De ahí la importancia del acuerdo voluntario para mantener el precio final de la gasolina Magna en máximo 24 pesos por litro”, dijo. Según Paula Chávez, analista de mercados de GH Trading, un precio del petróleo más alto le da aire fiscal y operativo a Pemex, porque vende su crudo a mejores precios y eso puede mejorar ingresos en el corto plazo. Pero al mismo tiempo, existe vulnerabilidad ya que todavía se depende de combustibles y de una cadena energética donde mayores precios internacionales pueden trasladarse a inflación o a mayor costo fiscal.