¿Por qué no sube el dólar? Porque mucha gente compra pesos y, por eso mismo, están caros. ¿Por qué muchos quieren pesos? Tal vez la visita de Ben Horowitz explique algo.
Atentos quienes duden si México representa o no una oportunidad de trabajo y negocios.
La fortuna personal de Horowitz ronda los 1,500 millones de dólares, de acuerdo con cifras extraoficiales. Su compañía, Andreessen Horowitz, administra unos 90 mil millones de dólares de sus socios y otros inversionistas.
Él forma parte de una fila corta, pero pesada, de inversionistas que visitan México con una frecuencia inusual desde el otoño, como sembrando para cosechar luego. Horowitz visitó a la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional el viernes.
Horowitz es uno de los fundadores de la economía de internet. Pasó por Netscape, un navegador muy popular en los días en que todavía no existía Chrome, de Google.
Andreessen Horowitz, conocido como a16z, es uno de los fondos de capital de riesgo más influyentes del planeta. Hoy está en el centro de una polémica en Estados Unidos por su creciente influencia sobre legisladores que deberían ser imparciales en el debate sobre inteligencia artificial.
Es un fondo con intereses en todo lo que importa: tecnología, IA, finanzas y salud. Y ese fondo acaba de apostar fuerte por México.
En febrero de 2026, a16z lideró una ronda de financiamiento Serie F de 300 millones de dólares para Kavak, la empresa mexicana de compraventa de autos usados.
De ese total, 200 millones vinieron directamente del fondo a16z Growth. Es la inversión más grande que Andreessen Horowitz ha hecho en etapa tardía en América Latina. No solo en México sino en toda la región.
Representa combustible para acelerar a esa empresa de origen mexicano. El dinero llegó cuando Kavak consiguió su primer mes de rentabilidad global consolidada. Invirtieron cuando vieron que la máquina ya funciona y ahora quieren escalarla.
Este caso no es aislado. El mismo fondo también respaldó hace tres meses a Handle, una startup fundada por el regiomontano Alfonso de los Ríos que lanzó agentes de inteligencia artificial para operaciones empresariales en México, con una ronda semilla de 6 millones de dólares. Dos apuestas distintas del mismo fondo en el mismo país.
¿El origen? Todo pudo comenzar en octubre, cuando Ben Horowitz conoció a Sheinbaum en el contexto de Mexico Tech Week.
Y no es solo a16z. Otros multimillonarios rondan las principales oficinas de México en busca de información, relaciones y oportunidades. El líder de Blackrock, Larry Fink, es “cliente frecuente”. Yo mismo entrevisté en el otoño a Salim Ramji, CEO de Vanguard, un fondo comparable con el de Fink, que administra 11 billones de dólares.
“México parece un gran mercado para invertir”, me dijo Ramji en una frase registrada por Bloomberg Businessweek.
Jamie Dimon, CEO de JPMorgan, estuvo recientemente en México divulgando una perspectiva similar a la de Vanguard. Cuando el hombre que dirige el banco más grande de Estados Unidos dice en público que México luce como un lugar razonable para invertir, no lo dice por cortesía.
¿Qué significa todo esto para quien busca trabajo, para quien quiere emprender, para quien estudia y todavía no sabe hacia dónde moverse? ¿Significa que el dinero ya tomó una decisión? Quizás solo faltan estos meses de indefinición de lo que será el T-MEC.
Los sectores que atraen atención son claros: tecnología, inteligencia artificial aplicada a negocios, movilidad y manufactura avanzada en utensilios médicos, eléctricos.
La negociación del T-MEC que se avecina pondrá a México en el centro de conversaciones que definirán cadenas de suministro para la próxima década. Las empresas que quieran operar cerca de Estados Unidos necesitarán gente que hable inglés, que entienda tecnología y que sepa moverse entre culturas. Miles de profesionales mexicanos cumplen con ese perfil.
En medio de la incertidumbre global, los países que muestran cierta estabilidad económica, incluso con crecimientos mediocres, representan una oportunidad. ¿Quién está listo?