La confrontación judicial entre Elisa Mouliaá e Íñigo Errejón ha alcanzado uno de sus momentos más delicados. El magistrado encargado de investigar la querella por presuntas calumnias presentada por el exdiputado ha ordenado la detención de la actriz después de que no compareciera ante el juzgado en la fecha fijada para prestar declaración.
La resolución llega tras varios intentos fallidos de tomar declaración a Mouliaá. El juez considera que la ausencia reiterada de la actriz refleja una actitud incompatible con las obligaciones procesales exigidas a cualquier investigado y ha decidido adoptar una medida más contundente para garantizar su comparecencia cuando regrese a España.
La actriz se encuentra actualmente en Emiratos Árabes Unidos por motivos profesionales, una circunstancia que había comunicado previamente a través de sus redes sociales y de su representación legal. Según su versión, estaba dispuesta a intervenir por videoconferencia si las condiciones técnicas lo permitían. Sin embargo, el juzgado no aceptó esa posibilidad y mantuvo la exigencia de una comparecencia presencial.
Una cadena de ausencias que acaba en una orden de detención
La decisión judicial no se produce de forma aislada. En los últimos meses ya se habían suspendido varias declaraciones previstas para Mouliaá.
La primera quedó aplazada debido a problemas médicos alegados por la actriz y por circunstancias relacionadas con su entonces defensa jurídica. Posteriormente se fijó una nueva fecha que tampoco pudo celebrarse por una baja médica vinculada a un cuadro de ansiedad.
Ante esa situación, el magistrado ordenó una evaluación forense para determinar si existían impedimentos reales para declarar. El informe concluyó que la actriz estaba capacitada para comparecer ante la justicia, lo que llevó al juez a convocar una tercera citación acompañada de una advertencia expresa: si no acudía, podrían adoptarse medidas coercitivas.
Finalmente, la ausencia volvió a producirse y el juez ejecutó la medida anunciada.
La causa por la que se reclama la presencia de Mouliaá no está relacionada directamente con la investigación por agresión sexual que enfrenta a ambos, sino con una querella posterior presentada por Íñigo Errejón.
El exdirigente político sostiene que la actriz difundió acusaciones falsas en redes sociales al afirmar que había manipulado o presionado a determinados testigos relacionados con la causa principal. Esos mensajes, según la querella, dañaron gravemente su honor y constituyen un posible delito de calumnias y difamación.
La defensa de Mouliaá, por el contrario, mantiene que aquellas manifestaciones se realizaron en un contexto de defensa personal y reputacional, derivado de la enorme exposición pública que ha acompañado al caso desde el principio.
Un conflicto judicial que no deja de crecer
La orden de detención añade un nuevo elemento de tensión a un enfrentamiento judicial que se prolonga desde hace más de un año y medio.
Todo comenzó cuando la actriz denunció a Errejón por una presunta agresión sexual ocurrida durante una fiesta celebrada en 2021. Según el relato de Mouliaá, el entonces político protagonizó diversos comportamientos que ella consideró no consentidos. Errejón siempre ha rechazado esas acusaciones.
Durante la instrucción se tomaron declaraciones a numerosos testigos y aparecieron versiones enfrentadas sobre lo ocurrido aquella noche. El procedimiento avanzó hasta el punto de que se acordó la apertura de juicio oral, aunque todavía existen recursos pendientes de resolución.
La Fiscalía, además, ha sostenido una posición diferente a la de la acusación al considerar que los hechos investigados no acreditan la existencia de una agresión sexual y que el consentimiento fue retirado en el momento en que la denunciante manifestó su negativa a continuar.
Tras conocerse la orden de detención, el equipo jurídico de la actriz ha mostrado su desacuerdo con la decisión judicial y estudia nuevas acciones. La defensa considera que la negativa a permitir una declaración telemática no fue suficientemente motivada y ha cuestionado la actuación del juzgado.
Mientras tanto, la orden permanecerá activa y podrá ejecutarse cuando Elisa Mouliaá regrese a territorio español.
El episodio vuelve a situar el caso Errejón en el centro del debate público y confirma que una de las causas más mediáticas de los últimos años continúa acumulando controversias, recursos y decisiones judiciales que mantienen la atención política y social sobre sus protagonistas. @mundiario