México celebraba su victoria en la inauguración del Mundial ante Sudáfrica el jueves por la tarde cuando Merlín, un pato de 2 años vestido con los colores de la Selección Mexicana, se convirtió en una inesperada sensación de internet y en la primera mascota no oficial del torneo.
Las imágenes de Merlín desfilando por Ciudad de México, con una camiseta de la selección mexicana —y calcetines— mientras miles de aficionados festejaban, se viralizaron rápidamente y acumularon millones de reproducciones en redes sociales. De la noche a la mañana, el carismático patito había cautivado las redes.
“Queremos ver a Merlín en el estadio”, escribió un usuario. “Este pato ya es un tesoro nacional”, manifestó otro. “Lo mejor del Mundial hasta ahora”, escribió un tercero.
Merlín, el pato mundialista que ya era una celebridad local en CDMX
En la Ciudad de México, sin embargo, Merlín ya era una especie de celebridad local.
El pato, una presencia habitual en ferias y eventos del histórico centro de la ciudad, acompaña con regularidad a su dueña, Carla Gómez, quien vende agua y refrescos desde un pequeño carrito cada fin de semana.
En el camino, el animal provoca muchos chillidos de alegría, saludos cariñosos y entusiastas pedidos de transeúntes para tomarse una foto juntos.
“No nos gusta dejarlo solo en casa; nos gusta que esté con nosotros. Es nuestro bebé”, comentó Gómez. “Él es el bebé, el único heredero de todas mis pertenencias y ahora un ídolo”.
Llueva o haga sol, Merlín sigue a Gómez y a su hijo pequeño, Cristian, por algunos de los lugares más conocidos de la capital, entre ellos la Alameda Central, el Palacio de Bellas Artes y la plaza del Zócalo. El pato mantiene un vínculo especialmente estrecho con Cristian y se convirtió en lo que Gómez describe como el compañero inseparable del niño.
“Merlín ya se había hecho famoso por vender agua embotellada”, contó Gómez, al recordar su sorpresa por el repentino salto a la fama de su mascota.
“Siempre está con nosotros; nunca imaginamos que se convertiría en semejante sensación”, añadió. “No lo esperábamos”.
Gómez y Merlín se reunieron con representantes de la FIFA el lunes para tomar fotos y grabar un comercial.
Ahora, la familia espera que el famoso seguidor emplumado de México pueda seguir trayéndole suerte al país anfitrión, que organiza el Mundial por tercera vez tras haber albergado el torneo en 1970 y 1986, esta vez como coanfitrión junto con Canadá y Estados Unidos.
“México, estamos con ustedes”, expresó Gómez. “Y Merlín es su fan número 1”.
En cuanto a su nombre, su dueña explicó a ESPN que su nombre está inspirado en el famoso hechicero homónimo: “Le pusimos Merlín por el mago; nuestro pato se nos hace algo mágico”.
Además, explicó que no era el primer animal de este tipo que tenían, por lo que el proceso para criarlo fue más sencillo.
“Ya teníamos patos antes; se nos hizo fácil tener otro. Nos envenenaron a la que era famosa, Waffle. Una clienta, que ya nos conocía, nos regaló a Merlín, porque mi hijo se puso muy triste al no ver a sus patos”, agregó Karla.