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El Financiero 17 Jun, 2026 01:46

¿Y el programa nuclear de Irán? Acuerdo provisional de Trump con Teherán evita el tema ‘más espinoso’

El acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán daría paso a un periodo de dos meses que abordaría el asunto más divisivo entre los viejos adversarios: el programa nuclear de Teherán.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que un motivo clave por el que había emprendido la guerra junto con Israel en febrero era evitar que Irán obtuviera una bomba nuclear. Pero el acuerdo tentativo que ha pregonado deja muy poco margen para negociar una cuestión enquistada desde hace años. El pacto nuclear anterior entre Irán y las potencias mundiales, del que Trump retiró a Estados Unidos en su primer mandato, tardó muchos meses en negociarse.

Se han publicado pocos detalles sobre el acuerdo inicial, que está previsto firmar oficialmente el viernes en Suiza, pero en términos generales contempla reabrir el estrecho de Ormuz a los envíos mundiales de petróleo, incentivos financieros para Irán si cumple ciertos parámetros y un periodo de 60 días para conversaciones sobre el fin del programa nuclear de Irán.

Hay un profundo escepticismo entre legisladores republicanos y demócratas, defensores proisraelíes y el propio Israel sobre que el acuerdo sea realista, viable o que tenga algún efecto en las conversaciones nucleares.

“Mi escepticismo es el propio Irán”, dijo el martes el senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, un aliado cercano de Trump y halcón en la cuestión iraní desde hace tiempo. “¿Cómo sería un buen acuerdo? Nada de enriquecimiento. Y veremos si podemos llegar ahí”.

“Pero si podemos o no llegar a la fase dos, no lo sé”, señaló.

Los detalles necesarios para un acuerdo nuclear con Irán

David Schenker, director del Programa de Política Árabe del Washington Institute for Near East Policy, señaló que “este gobierno ha demostrado que le cuesta mantener la atención en estos asuntos”.

Schenker, quien se desempeñó como subsecretario de Estado para Asuntos de Oriente Próximo en el primer mandato de Trump, puso en duda que el gobierno actual tenga la capacidad de concretar un acuerdo nuclear incluso si el acuerdo con el que se reabre el estrecho de Ormuz se firma el viernes.

“Esto es el tipo de cosa que requiere una atención tenaz, atención al detalle y numerosos expertos técnicos involucrados”, explicó. “Trump pierde la atención, pasa a otra cosa, y el gobierno. Es como si no entendieran la estrategia de Irán. No la entendieron la primera vez, ni la segunda”.

La Casa Blanca ha mantenido su confianza. El vicepresidente, JD Vance, dijo que gran parte del detalle técnico debe negociarse, pero que Estados Unidos debe ver acciones para que Irán reciba incentivos como el alivio de sanciones.

“Nuestro plan bajo este acuerdo es que, de nuevo, los iraníes obtienen muchos beneficios siempre y cuando desmantelen ese programa de armas nucleares”, le dijo Vance a Megyn Kelly en su pódcast el martes.

“La gente siempre me pregunta: ‘¿Por qué lo crees esta vez?’ Yo no les creo”, agregó. “No confío en nada de lo que diga nadie. Confío en lo que la gente hace. Y la forma en que está estructurado este acuerdo es que, a medida que hacen más, reciben más. A medida que hacen menos, reciben menos”.

Irán ha sostenido durante mucho tiempo que su programa nuclear es pacífico.

Acuerdo nuclear anterior con Irán tomó más de año y medio

El Plan de Acción Integral Conjunto de 2015, o JCPOA por sus siglas en inglés, tardó más de 18 meses en negociarse, comenzando con conversaciones secretas entre funcionarios de Estados Unidos e Irán en Omán al final del primer mandato del entonces presidente Barack Obama.

Requirieron decenas de intervenciones directas de alto nivel del secretario de Estado, John Kerry, y del secretario de Energía, Ernest Moniz, por no mencionar un equipo de decenas de expertos técnicos que viajaron a Europa y a otros lugares antes de la conclusión de las negociaciones en Viena, Austria.

Trump se retiró del JCPOA en 2018 antes de que la mayoría de sus concesiones más controversiales entraran en vigor, y ahora no hay indicios de que Irán esté dispuesto a ofrecer mucho más.

El JCPOA se apoyaba en un lenguaje y entendimientos muy técnicos, incluidos límites al enriquecimiento de uranio, a las centrifugadoras avanzadas y a la producción de agua pesada. A cambio, a Irán se le concedió un alivio significativo de sanciones, por un monto de miles de millones de dólares.

Por más descontentos que estuvieran los críticos con el JCPOA —Trump lo calificó como “el peor acuerdo jamás negociado”, mientras que todos los republicanos y varios demócratas destacados votaron en contra—, todas las partes reconocen que se tardó más de 18 meses en llegar a un acuerdo, aunque fuera imperfecto.

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