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Mundiario 17 Jun, 2026 21:58

Feijóo abre la puerta a gobernar con Vox y anticipa un calvario judicial para el PSOE

La política española atraviesa una etapa en la que los tribunales, las investigaciones policiales y la estabilidad parlamentaria se han convertido en variables inseparables. En ese contexto, la aparición de Alberto Núñez Feijóo en El Hormiguero tuvo menos de entrevista de entretenimiento y más de ensayo general de campaña.

Mientras el Gobierno afronta una creciente presión derivada de distintos procedimientos judiciales y de las tensiones con sus socios parlamentarios, el líder de la oposición optó por exhibir una imagen de presidenciable moderado, dispuesto a gobernar y preparado para una eventual convocatoria electoral anticipada. El PP percibe que el desgaste del Ejecutivo abre una oportunidad política que hace apenas unos meses parecía lejana.

La intervención de Feijóo estuvo construida sobre la idea de presentar dos fotografías opuestas de la realidad política española. Por un lado, describió a un Gobierno atrapado por una acumulación de investigaciones judiciales como el caso Koldo, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero o las cloacas del PSOE que supuestamente coordinaba la exmilitante socialista Leire Díez. Pero al mismo tiempo intentó proyectar la imagen de un Partido Popular concentrado en construir una alternativa de gobierno.

El líder popular insistió en la existencia de una “selva” de procedimientos judiciales vinculados al entorno socialista y utilizó esa narrativa para reforzar la idea de agotamiento de la legislatura, envuelta en una espesura que “para estudiarlo todo necesitas mapa y cantimplora”. Más allá de las cifras concretas citadas durante la entrevista, el objetivo político parecía evidente, trasladar la percepción de que la continuidad del actual Ejecutivo depende cada vez más de factores externos a la acción gubernamental.

La estrategia conecta con una línea argumental que el PP lleva meses desarrollando, la de un Gobierno que sobrevive gracias a los intereses particulares de sus socios, pero cuya legitimidad política se ve erosionada por las investigaciones que afectan a personas vinculadas al PSOE y al entorno presidencial de Pedro Sánchez.

 

El papel de Abascal en la presidencia de @NunezFeijoo #FeijóoEH pic.twitter.com/QfxoYiZqVT

— El Hormiguero (@El_Hormiguero) June 17, 2026

La coalición con Vox deja de ser un tabú

Sin embargo, el momento más relevante de la entrevista llegó cuando Pablo Motos preguntó por la relación con Vox. Hasta ahora, Feijóo había defendido como prioridad un Gobierno en solitario. Esa posición no cambió formalmente. Lo novedoso fue que, por primera vez de manera tan explícita, admitió la posibilidad de una coalición con la formación de Santiago Abascal si el resultado electoral la hiciera necesaria.

Desde que asumió el liderazgo del PP, Feijóo ha intentado mantener un delicado equilibrio entre atraer al votante moderado y conservar el apoyo del electorado más escorado hacia la derecha. Reconocer la posibilidad de una coalición supone asumir y plantear ante la opinión pública una realidad matemática que las encuestas llevan tiempo reflejando, una mayoría alternativa al PSOE podría requerir la participación de Vox.

“En el caso de que tengamos que hacer un acuerdo y una coalición de Gobierno, nos sentaremos y haremos una coalición de gobierno de acuerdo con los principios básicos de nuestros partidos, buscando una serie de líneas rojas que yo no estoy dispuesto a traspasar”, ha dicho el líder de la oposición, que afirmó que no va a “demonizar” a una formación “que es el tercer partido de España y que tiene el 14 %, el 15 %, el 16 % de los votos, que más de tres millones y medio de españoles le dicen que le van a votar, al menos en las encuestas”. “Yo soy un demócrata y tengo que aceptar”, zanjó el líder del PP.

Al mismo tiempo, el dirigente popular trató de marcar las líneas rojas para un futurible Ejecutivo con la ultraderecha. Reivindicó el respeto a la Constitución, defensa del Estado de autonomías, la continuidad de determinadas “políticas de igualdad y las políticas de género y las políticas LGTBI”, el mantenimiento del “equilibrio de las cuentas públicas”, “la prosperidad de los españoles por encima de todo” y “una política de inmigración ordenada y racional”.

Feijóo también fija el mantenimiento del marco legal que regula el aborto, aunque expresó su intención de revisar algunos aspectos de la legislación sobre eutanasia. La fórmula busca trasladar la idea de que un eventual entendimiento con Vox no implicaría necesariamente asumir todas sus posiciones ideológicas.

La esperanza de un adelanto electoral

Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el denominado “caso Leire”, convertido en uno de los principales frentes de confrontación entre Gobierno y oposición. Feijóo fue especialmente contundente al referirse a las supuestas actividades desarrolladas por Leire Díez y a las investigaciones de la Audiencia Nacional sobre la presunta existencia de maniobras para desacreditar a investigadores, jueces o fiscales con la intención de torpedear las causas judiciales contra La Moncloa y Ferraz.

El líder popular sostuvo que resulta difícil creer que determinadas actuaciones pudieran desarrollarse sin conocimiento de las máximas instancias del partido y llegó a considerar “muy posible” que el PSOE termine afrontando consecuencias judiciales como organización. Se trata de afirmaciones con una evidente carga política que, por el momento, se mueven en el terreno de la interpretación y la confrontación partidista, ya que cualquier eventual responsabilidad penal o institucional dependerá exclusivamente de las decisiones de los órganos judiciales competentes.

Aunque descartó promover una moción de censura en las circunstancias actuales, sí sugirió que la legislatura podría no llegar hasta su horizonte teórico de 2027. Las referencias al malestar de determinados aliados y a las crecientes dificultades para sostener la mayoría parlamentaria forman parte de una narrativa que el PP intenta consolidar desde hace meses. Para Génova, si los procedimientos judiciales continúan avanzando y la presión política aumenta, la estabilidad parlamentaria podría terminar resintiéndose.

Haré todo lo posible por una moción de censura, Gobierno nuevo y celebrar elecciones”, ha dicho Feijóo, a lo que fue preguntado por Motos si la situación se mantendrá estática de cara a 2027. “Hay cosas que se están moviendo”, reconoció el líder de la oposición en alusión a los reclamos cada vez más evidentes de Junts y el PNV para que Sánchez convoque elecciones, una convergencia de las derechas que “hace dos meses no había pasado”. @mundiario

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