La Selección Mexicana cumplió con el objetivo, aunque tuvo que sufrir más de lo esperado. En una noche de tensión, nerviosismo y constantes sobresaltos, el conjunto dirigido por Javier Aguirre derrotó 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Guadalajara para asegurar su clasificación a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026 y garantizar matemáticamente el liderato del Grupo A.
Corea fue mejor en el primer tiempo
El resultado fue mucho más apretado de lo que reflejó el marcador. Durante varios lapsos del encuentro, el combinado asiático fue superior y generó las oportunidades más peligrosas frente al arco defendido por Raúl “Tala” Rangel, obligando a México a emplearse a fondo para evitar una sorpresa ante su afición.
La primera gran jugada de peligro llegó al minuto 15. Un error en la salida del guardameta mexicano dejó el balón a merced de Heung-Min Son, quien aprovechó la oportunidad para intentar una definición bombeada que parecía tener destino de gol.
Cuando la anotación lucía inevitable, apareció la figura de Edson Álvarez. El capitán del conjunto nacional realizó una espectacular cobertura defensiva, recorriendo varios metros a máxima velocidad para alcanzar el esférico y despejarlo prácticamente sobre la línea de meta, evitando así la caída de su marco y manteniendo el empate.
México respondió poco después mediante Raúl Jiménez, quien encontró espacio dentro del área y conectó un remate que exigió una gran intervención del arquero Kim Seung-gyu. Sin embargo, aquella aproximación fue insuficiente para cambiar el desarrollo del encuentro.
Corea del Sur continuó siendo el equipo más insistente en ataque. Con velocidad por las bandas, presión constante y buena circulación de balón, el conjunto asiático incomodó repetidamente a la defensa mexicana y provocó la preocupación de los aficionados presentes en el inmueble tapatío.
La falta de claridad ofensiva y los problemas para controlar el partido provocaron la molestia de buena parte de la afición, que despidió al equipo con abucheos al finalizar la primera mitad.
Romo aprovechó error garrafal
Para el complemento, Javier Aguirre ajustó el funcionamiento del equipo mostró una mejoría considerable. El Tri adelantó líneas, recuperó protagonismo y comenzó a jugar más tiempo en campo rival.
La recompensa llegó gracias a un error que terminó definiendo el encuentro. El guardameta surcoreano calculó mal una salida en una pelota dividida y dejó el balón vivo dentro del área.
Luis Romo, uno de los futbolistas más cuestionados por la afición debido a su inclusión en el once inicial, estuvo atento a la acción y aprovechó el regalo para empujar el esférico al fondo de las redes y desatar la euforia en las tribunas del Estadio Guadalajara.
La anotación representó una reivindicación para el mediocampista mexicano, quien respondió en el momento más importante de la noche con el tanto que terminó marcando la diferencia.
Tras ponerse en ventaja, México intentó ampliar la distancia en el marcador, pero careció de contundencia para liquidar el compromiso. Conforme avanzaron los minutos, Corea del Sur volvió a asumir el control de la posesión y adelantó líneas en busca de la igualdad.
Los instantes finales estuvieron cargados de dramatismo. Los asiáticos empujaron con intensidad sobre el área mexicana y generaron varias aproximaciones que mantuvieron en alerta a la zaga nacional y a los más de 45 mil espectadores presentes en el inmueble.
Pese a la presión, el conjunto mexicano mostró personalidad para resistir los embates rivales y conservar la ventaja hasta el silbatazo final, asegurando tres puntos fundamentales en sus aspiraciones mundialistas.
Tri avanza como líder
Con este resultado, México llegó a seis unidades y se consolidó en la cima del Grupo A, mientras que Corea del Sur permaneció con tres puntos.
Más allá de la victoria, el resultado tuvo una consecuencia decisiva para el futuro inmediato del Tricolor. Gracias al triunfo conseguido en Guadalajara, la Selección Mexicana aseguró matemáticamente su clasificación a los dieciseisavos de final como primer lugar del sector.
El primer criterio de desempate en la Copa del Mundo 2026 es el enfrentamiento directo entre los equipos involucrados. Corea del Sur era el único rival con posibilidades de alcanzar a México en puntos durante la última jornada; sin embargo, al haber perdido el duelo directo frente al combinado nacional, no podrá superarlo en la clasificación aun si ambos terminan igualados en unidades.
El liderato también representa un logro histórico para el futbol mexicano. La última ocasión en que la Selección Nacional avanzó a una ronda de eliminación directa como líder de su grupo fue en la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002.
Curiosamente, aquel equipo también era dirigido por Javier Aguirre, quien condujo al Tricolor al primer puesto de un sector que compartió con Italia, Croacia y Ecuador.
Sin embargo, aquella destacada actuación terminó de manera amarga cuando México fue eliminado en los octavos de final tras caer 2-0 frente a Estados Unidos, en una de las derrotas más dolorosas en la historia mundialista del país.
24 años después, Aguirre vuelve a colocar al representativo nacional en la cima de su grupo y con el boleto a la fase de eliminación directa en la bolsa.
Ahora, el gran reto para esta generación será romper la barrera que históricamente ha frenado al combinado azteca y evitar que la historia de 2002 vuelva a repetirse.
De esta manera, el equipo mexicano llegará a su último compromiso de la fase de grupos frente a República Checa con la tranquilidad de tener garantizados tanto el liderato del Grupo A como su presencia en los dieciseisavos de final, objetivo que quedó sellado tras una sufrida pero valiosa victoria en Guadalajara.