Los países económicamente más importantes del mundo decidieron en el pasado crear reuniones anuales de coordinación económica para definir políticas globales, desde la primavera de 1975 después del “shock” del petróleo de 1973-1974.
Fue así como se creó el Grupo de los dos: Estados Unidos (EU) y Japón; posteriormente el de los tres que incluyó a Alemania; el de los cinco que adicionó a Inglaterra y Francia; el de los siete que incorporó a Canadá e Italia. El FMI, el Banco Mundial y la OCDE como Secretariado Técnico.
La semana pasada tuvo lugar una reunión del Grupo de los Siete en la que también participaron la Presidenta de la Comisión Europea, el Presidente de Brasil y el Primer Ministro de la India.
En la reunión, Trump comentó sobre la firma de un memorando de entendimiento con Irán para poner fin al conflicto armado. Su narcisismo le hizo decir: “Salvé al mundo de una catástrofe económica”.
Sin embargo, todavía falta mucho para festejar. Israel mantiene la guerra contra Líbano, donde opera el grupo terrorista Hezbolá que tiene el apoyo de Irán. Y está pendiente que se concrete la canalización hacia Irán de 300,000 millones de dólares que, como condición, Irán pidió para la reconstrucción del país.
Con la firma del memorando, la reapertura del estrecho de Ormuz para el transporte del petróleo, gas y fertilizantes, entre otros, ya produjo un efecto positivo en los precios de estos productos en el mercado mundial.
De los siete países que integran el Grupo, varios de los jefes de Estado ven a Trump como un gobernante de espectáculo de autobombo, caótico y amenazante. El alto al fuego que acordó con Irán fue su desesperación de salir del atolladero que él mismo creó.
El jefe de gobierno de Canadá ve en Trump inconsistencia y una posición lamentable en relación con el T-MEC. El acuerdo comercial trilateral es positivo y ha creado una economía regional altamente integrada, de 1.6 billones de dólares anuales.
Hay problemas globales que requieren atención tanto del Grupo de los Siete como del Grupo de los 20, que tiene a más países de relevancia mundial como son China, India, Rusia, Brasil, Turquía, entre otros.
Entre los problemas globales que requieren solución, se encuentran los siguientes: la guerra de aranceles que inició EU que ya afecta a más de 70 países; el Cambio Climático y la necesidad de una solidaridad climática global; la existencia de 75 países pobres; la inmigración que ayuda a compensar la caída de las tasas de fertilidad y mantener los niveles de población, misma que en muchos países es rechazada por razones nacionalistas; y fortalecer a las instituciones internacionales multilaterales.
En la pasada reunión del Grupo de los Siete, se privilegió el protagonismo de Trump y se marginaron los problemas globales a cambio de una muestra de cordialidad.