En marzo de 1998, en Arkansas USA, dos chicos de 13 años, abrieron fuego en una secundaria, muriendo cuatro niños y una maestra. Este caso generó pánico nacional, y mientras discutían de leyes, controles, cámaras de seguridad, se percataron que no se trataba solo de seguridad, que había algo más de fondo que no se estaba atendiendo: La falta de figuras masculinas presentes visibles y conocidas por los niños, papás conviviendo con ellos, jugando, leyéndoles cuentos… Fue así como nació WATCH DOGS, (Padres de estudiantes). Esta organización que nació del dolor y la necesidad de proteger a los niños inició ese mismo año en una escuela primaria en Springfield Arkansas.
El programa consiste en que cualquier papá, abuelo, tío, o padrastro, se anota para estar un día completo en la escuela como figura paterna y ejemplo de masculinidad, leyendo con los niños, ayudándolos con sus clases, jugando en el recreo, comiendo en la cafetería y recibiendo a la entrada por las mañanas a los niños que van llegando. Su éxito ha sido tal que, 28 años después, WATCH DOGS opera en más de 6,800 escuelas en 8,000 campus, en 47 Estados y 4 países.
¡Imagínense! más de 70,000 papás sirven al menos un día al año. Miles de hombres han pasado por este programa, millones de niños han tenido contacto con ellos. El Congreso de Estados Unidos los reconoció oficialmente y los directores de las escuelas reportaron que, el simple hecho de su presencia, redujo drásticamente el bullying.
Los padres que participan saben que además de ser bienvenidos, son necesarios. Y aquí está la clave. Porque cuando se trata de educación, lo que normalmente pensamos, es que el papá no se involucra en la escuela, es la mamá quien se encarga. El papá solo firma, paga y aparece en eventos importantes. Se nos ha repetido: La mamá es indispensable, pero el papá es opcional. Esto no embona con la realidad.
Muchos estudios demuestran que los niños con padres presentes, tienen menos probabilidades de involucrarse en conductas de riesgo, drogas, pandillas, vicios y tienen mejor rendimiento escolar. Un papá presente, le da a los hijos estructura, identidad, y dirección; les enseña límites, auto control y responsabilidad. Les muestra con su ejemplo como es un hombre que cuida, protege y ama., Y eso marca al niño de por vida, particularmente cuando en casa se carece del padre, algo que, tristemente hoy con más frecuencia ocurre. Si la simple presencia de una figura masculina, logró moldear el comportamiento de los estudiantes, queda claro que los niños hoy como nunca, necesitan ver hombres buenos y presentes en sus vidas, ejemplos de fortaleza responsabilidad y protección.
Ayer celebramos el día del Padre, cuya presencia en la familia es vital. Momento ideal para revisar. ¿Qué tan buen padre eres? ¿Juegas con tus hijos, los abrazas, les dices que los amas? ¡Ellos necesitan escucharlo! ¿Los escuchas, los corriges, les pones límites? Un buen padre lo hace aunque le duela. Y… ¿eres un buen ejemplo? Una composición del ratoncito Topo Gigio que los niños cantan a su papá éste día dice: “Yo quiero ser como mi papá” ¡Qué responsabilidad! Tú, eres su espejo, su héroe, su guía… ¿Estás consciente de ello? ¡Mujer mexicana forja tu Patria! *- La autora es consejera familiar.