Las cabinas telefónicas siguen formando parte de las calles y, a pesar de ya no ser utilizadas, la compañía con mayor número de este tipo de inmobiliario, Telmex de Carlos Slim , no puede simplemente quitarlas de las calles. La razón es un impedimento legal , ya que en el título de concesión de la empresa se obliga a mantener la infraestructura de telefonía pública. El debate sobre las cabinas cobró fuerza nuevamente en 2026, ya que el gobierno federal planteó reutilizar parte de estas estructuras para ampliar la conectividad en zonas con menor acceso a internet.
¿Qué le impide a Telmex quitar las cabinas?En 1990, se publicó la modificación del título de concesión de Teléfonos de México como parte del proceso de privatización de la compañía. En la condición 3-5, denominada "Casetas públicas telefónicas", la empresa se comprometió a instalar y mantener operando teléfonos públicos dentro de su área de servicio. El documento establece que Telmex "se obliga a instalar y mantener operando casetas públicas telefónicas en su área de servicio", además de sujetarse a expandirse en los tiempos acordados con las autoridades federales. Por lo tanto, la empresa no puede retirar unilateralmente las estructuras, incluso cuando muchas dejaron de funcionar hace años. Además, cualquier modificación requiere cambios regulatorios o una actualización formal de las obligaciones contenidas en la concesión. El uso de teléfonos públicos se desplomó debido al uso masivo de celulares y aplicaciones de mensajería; sin embargo, las cabinas permanecieron en calles, banquetas y espacios públicos. De acuerdo con cifras del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) , el número de cabinas pasó de 25,048 en 2015 a 19,682 en 2020, lo que representa una reducción del 21% en apenas cinco años. Del total, Telmex conservaba alrededor del 72% de este mercado. Especialistas en telecomunicaciones consideran que la permanencia de estas estructuras responde a la lógica del servicio universal, una política diseñada para garantizar acceso a las comunicaciones incluso en comunidades donde los servicios no resultan rentables para las empresas.
El proyecto de la CFE
Desde hace varios años, especialistas plantean que estas estructuras se conviertan en puntos de acceso a internet inalámbrico o estaciones de servicios digitales para comunidades con baja conectividad. La discusión adquirió una nueva dimensión en 2026 con el proyecto de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos , que busca reutilizar parte de esta infraestructura como herramienta de inclusión digital. La iniciativa pretende aprovechar ubicaciones ya instaladas en espacios públicos para ampliar el acceso a internet en regiones donde persisten brechas de conectividad. La propuesta surge en un contexto donde las cabinas dejaron de ser relevantes para realizar llamadas, pero, para algunos expertos, eliminarlas sin ofrecer una alternativa implicaría desaprovechar una red física desplegada durante décadas. Expansión documentó que, incluso en 2019, Telmex añadió nuevas cabinas a su inventario debido a las obligaciones derivadas de su concesión. Sin embargo, a nivel internacional, países como España modificaron su regulación para sacar las cabinas del servicio universal y facilitar su retiro o reconversión tecnológica.
¿Qué futuro les espera a las cabinas?Especialistas en telecomunicaciones consideran que la infraestructura podría reconvertirse para ofrecer nuevos servicios, desde puntos de acceso gratuito a internet hasta módulos de conectividad administrados por el gobierno, como lo plantea el proyecto de la CFE. Otra alternativa sería transformarlas en centros de servicios digitales o de atención ciudadana , aprovechando ubicaciones que ya cuentan con permisos y acceso a energía eléctrica. Sin embargo, existe la posibilidad de que las cabinas permanezcan prácticamente sin cambios mientras continúe vigente la obligación establecida en el título de concesión de Telmex . Con información de Ana Luisa Gutiérrez
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