Los precios del aluminio caían el martes a su nivel más bajo en casi tres meses, después de que Estados Unidos concedió a Irán una exención de sanciones de 60 días tras las primeras conversaciones de paz, lo que mejoró las perspectivas de que se reanudaran los envíos desde el Golfo a través del estrecho de Ormuz.
El precio de referencia del aluminio a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) bajaba un 3.0%, a 3,262.50 dólares por tonelada métrica la mañana de este martes, tras alcanzar los 3,225.5 dólares, su nivel más bajo desde el 26 de marzo.
"El aluminio se ha visto sometido a una presión adicional debido a las expectativas de que el suministro de Oriente Medio pueda recuperarse gradualmente tras los recientes acontecimientos geopolíticos", dijo Ole Hansen, responsable de estrategia de materias primas de Saxo Bank.
El tráfico de buques que transportan petróleo y gas natural licuado a través del estrecho de Ormuz comenzó a repuntar el lunes, lo que aumentó las expectativas de que se reanudaran los envíos de aluminio desde la región del Golfo, que normalmente representan el 9% del suministro mundial y que se habían visto interrumpidos.
Al disiparse las preocupaciones sobre la disponibilidad de aluminio para entrega inmediata, la prima del contrato al contado de la LME respecto a los contratos a plazo a tres meses pasó a ser un descuento. El descuento se situó el martes en 8.5 dólares por tonelada, frente a una prima de 105 dólares de hace tres semanas.
Cobre, zinc y estaño, también a la baja
En cuanto a otros metales de la LME, el cobre, el zinc y el estaño alcanzaron sus mínimos desde el 11 de junio, mientras que el plomo y el níquel tocaron sus mínimos desde mediados de abril, en un contexto de reducción generalizada del riesgo en todas las clases de activos, impulsada por una ola de ventas en los mercados bursátiles mundiales debido a las expectativas de que la Reserva Federal adoptaría medidas más agresivas para hacer frente a la inflación.
"La debilidad ha sido especialmente pronunciada en los metales vinculados a la transición energética y al aumento de la demanda de energía, ya que los inversionistas han reducido su exposición a los temas de crecimiento cíclico", señaló Hansen.
A esta presión se sumó la subida del dólar estadounidense, que alcanzó su nivel más alto en más de un año. Una moneda estadounidense más fuerte encarece los metales cotizados en dólares para los compradores que utilizan otras divisas.
El cobre de la LME caía un 1.7% a 13,410.50 dólares, el zinc perdía un 3.2% a 3,492.50 dólares, el plomo bajaba un 1.2% a 1,941 dólares, el estaño se restaba un 4.4% a 51,810 dólares y el níquel cedía un 2.5% a 17,315 dólares.