La Corte Suprema de Estados Unidos reinstaló este lunes la condena por asesinato contra Pedro Hernández, el hombre declarado culpable por la desaparición de Etan Patz, un niño de 6 años que fue visto por última vez en Nueva York en 1979 mientras caminaba solo hacia la parada del autobús escolar, según AP.
El tribunal, con una votación de 6 a favor y 3 en contra, aceptó el recurso de los fiscales de Manhattan que pedían revocar la decisión de un tribunal inferior que había anulado el veredicto en 2025.
La Corte Suprema determinó que el tribunal de apelaciones excedió su autoridad al intervenir en la decisión de un juez estatal.
¿Quién fue Etan Patz y por qué su caso es tan importante?
De acuerdo con BBC, Etan Patz era un niño de 6 años que vivía en el barrio neoyorquino de Soho. El 25 de mayo de 1979, sus padres, Julie y Stanley Patz, le permitieron por primera vez ir solo a la parada del autobús escolar, ubicada a dos cuadras de su casa.
Esa mañana, Etan salió de su hogar con su mochila y su gorra de piloto. Sin embargo nunca abordó el autobús amarillo.
Su madre, Julie, se enteró de que su hijo no había llegado a la escuela ocho horas después, cuando el niño no regresó a casa.
La foto de Etan se convirtió en una de las imágenes más icónicas de la lucha contra la desaparición de menores.
En 1983, el presidente Ronald Reagan declaró el 25 de mayo como el Día Nacional de los Niños Desaparecidos en honor a Etan. Gracias al activismo de sus padres, se implementaron medidas como las llamadas automáticas que las escuelas hacen a los hogares cuando un niño no llega a clase, algo que hoy parece normal pero que antes no existía.
¿Quién es Pedro Hernández y cómo fue vinculado al caso?
Pedro Hernández era un empleado de una tienda de delicatessen ubicada muy cerca de la parada de autobús a la que se dirigía Etan la mañana de su desaparición. Durante décadas, fue uno de los sospechosos, pero no fue hasta 2012 que el caso se reactivó de manera definitiva.
Ese año, la policía de Nueva York recibió una pista que las llevó a excavar el piso de concreto de un sótano cerca de la parada de autobús. La operación fue cubierta ampliamente por los medios y, como resultado, alguien llamó al departamento de niños desaparecidos.
Esa llamada, realizada por un familiar de Hernández, llevó a las autoridades hasta él. Según declaró en ese momento el comisionado de policía Raymond W. Kelly, el familiar escuchó a Hernández decir una vez que había matado a un niño en Manhattan.
Cuando fue arrestado en 2012, Hernández confesó. Dijo a la policía que engañó a Etan ofreciéndole una bebida para luego estrangularlo en el sótano de la tienda donde trabajaba. Después, aseguró, metió el cuerpo en una bolsa y lo dejó en un callejón lleno de desperdicios.
A pesar de sus declaraciones, el cuerpo de Etan nunca fue recuperado, lo que complicó el caso. Sin embargo, los fiscales consideraron que la confesión de Hernández y los detalles que proporcionó eran creíbles.
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¿Por qué la condena fue anulada y luego reinstalada?
- 2015, Pedro Hernández fue juzgado por primera vez, pero resultó en juicio nulo.
- 2017, un segundo juicio lo declaró culpable de asesinato y secuestro, y fue sentenciado a 25 años de prisión mínima.
- 2025, anulan la condena bajo el argumento de que el juez de primera instancia había dado instrucciones incorrectas al jurado, lo que presuntamente influyó en el veredicto contra Hernández.
El fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, apeló ante la Corte Suprema, argumentando que la base para anular la condena era “una caña muy delgada” que ignoraba un juicio de cinco meses con 66 testigos.
Este lunes, la Corte Suprema le dio la razón a Bragg. En una opinión no firmada, los jueces determinaron que el tribunal de apelaciones violó una ley federal de 1996 que limita la facultad de los tribunales federales para conceder amparo a presos condenados en tribunales estatales.
El Segundo Circuito excedió su autoridad al determinar que Hernández tiene derecho a un alivio”, escribieron los jueces.
Para la familia Patz, el fallo significa que no tendrán que enfrentar un tercer juicio. Stanley Patz, quien falleció en años recientes, y su esposa Julie, se convirtieron en activistas incansables por la protección infantil.
¿Qué argumentos presentó la defensa de Hernández?
Los abogados de Hernández sostuvieron durante los juicios que su cliente sufría trastornos psicológicos que le impedían distinguir la realidad de la fantasía.
Según la defensa, las confesiones de Hernández no eran confiables debido a su condición mental.
La hija de Hernández declaró que su padre alguna vez habló sobre tener visiones de ángeles y demonios, lo que para la defensa era una prueba de su inestabilidad mental.
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Por otro lado, los fiscales argumentaron que Hernández simulaba o exageraba los síntomas de su supuesta enfermedad mental.
Uno de los desafíos más grandes del juicio fue probar que las afirmaciones de Hernández eran ciertas, especialmente porque el cuerpo de Etan nunca fue encontrado.
Sin embargo, el comisionado Kelly señaló en 2012 que el hecho de que Hernández hubiera contado su versión a otros en el pasado, sumado a los detalles de su confesión, hacían creíble su declaración.
Aunque el camino hacia la justicia fue largo y tortuoso, la familia Patz finalmente obtuvo un cierre legal en este caso que marcó a generaciones enteras.
La historia de Etan Patz conmocionó a Estados Unidos y cambió para siempre la forma en que el país aborda las desapariciones infantiles.