
En tiempos donde la tecnología ha permitido un avance en la justicia futbolera, se pone de manifiesto la buena lid, la competencia leal y sobre todo, la transparencia de aquellos encargados de llevar a buen puerto cada encuentro de naciones.
El video arbitraje (VAR) ha tomado protagonismo, quizá desmedido, pero necesario para terminar con la polémica, o eso sería lo ideal: que no haya cabos sueltos en un partido, nada de sospechas de algo o de alguien y sobre todo, nada de reclamaciones de los actores de la cancha.
Entonces, ¿qué te pasa, Argelia, por qué protestas ante la FIFA por aquella acción donde un jugador, superado por uno de los tuyos, sacó su lado violento y le propinó tremenda plancha por detrás?