La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que es poco probable que la ultraderecha logre consolidarse en México, pese al avance que este tipo de movimientos políticos ha registrado en países como Argentina, Ecuador, Chile y recientemente en Colombia.
Desde Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que en el caso mexicano responde a una realidad histórica y social distinta, marcada por una identidad nacional que, afirmó, ha sido recuperada en los últimos años a través del llamado Humanismo Mexicano.
“Por supuesto que siempre hay que estar atentos a lo que ocurre en otros lugares, pero aquí ha ocurrido un fenómeno que es único”, expresó.
Sheinbaum reivindica la historia nacional
Asimismo, la mandataria señaló que una de las diferencias fundamentales entre México y otros países radica en la relación de la ciudadanía con su historia.
Según explicó, durante gobiernos anteriores se intentó minimizar o desacreditar a figuras históricas que forman parte de la identidad nacional, mientras que actualmente existe un esfuerzo por reivindicar su legado.
“Cuando llegó el PRIAN quisieron borrar a los grandes héroes de la historia. Hablaron mal de Hidalgo, de Morelos, incluso ahora hay cuentas que se dedican a hablar mal de Benito Juárez”, comentó.
También criticó las visiones que, a su juicio, reivindican intervenciones extranjeras o minimizan personajes emblemáticos de la historia mexicana, al tiempo que defendió la narrativa impulsada por su administración.
“Muy difícil que la ultraderecha se inserte en México”
También, Sheinbaum argumentó que el vínculo entre el gobierno y la población es otro de los factores que dificultan el crecimiento de movimientos de ultraderecha en el país.
La mandataria destacó que la honestidad debe mantenerse como uno de los principales valores de su administración y aseguró que la cercanía con la ciudadanía ha fortalecido el proyecto de transformación.
“Es muy difícil que la ultraderecha se inserte en nuestro país. La hermandad que se ha formado entre gobierno y pueblo es muy importante”, afirmó.
En tanto, Sheinbaum destacó que México cuenta con antecedentes históricos particulares, como la Constitución de 1917 y la separación entre la Iglesia y el Estado, elementos que consideró distintivos frente a otras naciones.