La caída en las actividades de exploración y producción de hidrocarburos en México ha reducido la captación de ingresos para el Estado y reabierto el debate sobre la conveniencia de retomar las rondas petroleras, un mecanismo que durante la reforma energética de 2013 permitió la participación de empresas privadas en la exploración y extracción de hidrocarburos, y que de acuerdo con especialistas, podría complementar las inversiones de Pemex y aumentar la producción nacional . Durante el Congreso Internacional: Regulación, Energía y Sostenibilidad en Iberoamérica , organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM , el especialista en Derecho Energético, Ayax Gutiérrez Villascán , aseguró que la suspensión del esquema ha tenido efectos económicos para el país al reducir las actividades de exploración y producción . “A menor número de actividades, tenemos menor número de captación de ingresos sobre todo fiscales. El simple hecho de suscribir un contrato el estado mexicano ya recibía un ingreso (…) nosotros ya teníamos un flujo constante de ingresos, pero ahorita con la renuncia de diversos contratos y la pausa de las rondas petroleras, tenemos esta disminución de capital derivado de las actividades de exploración y producción”, explicó.
El especialista señaló que la disminución de proyectos de exploración y extracción impacta directamente las finanzas públicas debido a que la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos establece cuotas y contribuciones que deben cumplir los contratistas.
Reabrir la inversión privada sin desplazar a Pemex Gutiérrez Villascán sostuvo que la reactivación de las rondas no implica que el Estado mexicano pierda la rectoría sobre los recursos energéticos ni que se elimine la prevalencia que la ley otorga a Pemex . “Es indispensable volver a reactivar las rondas petroleras porque hoy en día a la industria petrolera a nivel mundial debe existir la coexistencia entre el desarrollo de actividades de la empresa estatal con la participación conjunta o independiente de capital privado ”, afirmó. El especialista consideró que la participación conjunta entre la empresa estatal y el capital privado permitiría incrementar la actividad petrolera y, con ello, elevar los recursos del Estado . “Sin embargo, debe haber esa coexistencia para que aumente el flujo de actividades y, sobre todo, de ingresos fiscales y financieros a las arcas del estado mexicano y así ayudar a las comunidades y municipios donde se desarrollan actividades del sector de hidrocarburos”, añadió. Además de los ingresos tributarios, parte de los recursos obtenidos por los contratos petroleros se canalizan al Fondo Mexicano del Petróleo y a diversos fondos municipales destinados a las regiones productoras. El experto reconoció que, si bien la política energética actual busca que Pemex mantenga un papel predominante, la empresa enfrenta una situación financiera que limita su capacidad de inversión. ¿Qué eran las rondas petroleras? Las rondas petroleras surgieron a partir de la reforma energética de 2013 y permitieron que empresas privadas nacionales y extranjeras compitieran por áreas con potencial de contener petróleo y gas natural . Bajo este esquema, las compañías destinaban millones de dólares para realizar estudios geológicos , actividades de exploración y evaluación de reservas. En caso de confirmar la existencia de hidrocarburos , avanzaban hacia la producción . Cuando las exploraciones resultaban infructuosas, las pérdidas eran absorbidas por las empresas privadas , sin impacto para el gobierno federal o Pemex.La hoy extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) fue la encargada de diseñar y conducir las licitaciones. En total se realizaron tres rondas petroleras que derivaron en la adjudicación de 103 contratos en áreas terrestres, aguas someras y aguas profundas. Al cierre de 2024, estos contratos habían generado ingresos por 12,271 millones de dólares , mientras que las inversiones acumuladas a febrero de 2025 ascendían a 18,969 millones de dólares . El esquema fue cancelado en 2019 , al inicio de la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador , bajo el argumento de que los contratos no habían entregado los resultados esperados y reducían el papel de Pemex. Actualmente, la política energética se ha orientado hacia los contratos mixtos entre Pemex y empresas privadas, con 10 áreas en proceso de formalización. Sin embargo, estos proyectos se concentran en campos ya identificados y con reservas conocidas, sin incluir nuevas actividades de exploración . Para especialistas, la ausencia de nuevas rondas limita la posibilidad de incorporar reservas adicionales y atraer inversiones de largo plazo para fortalecer las finanzas públicas del país.
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