El Paso, Texas.- El plan de El Paso Electric (EPE) para construir una planta de generación eléctrica valuada en hasta $551.8 millones de dólares —destinada a alimentar el complejo de centros de datos que Meta Platforms edifica en el noreste de El Paso— enfrenta una oposición creciente de la ciudad, legisladores y organizaciones comunitarias, quienes argumentan que los consumidores residenciales podrían terminar absorbiendo los costos de la instalación una vez concluido el período de exclusividad comercial acordado con la empresa.
La solicitud de EPE ante la Comisión de Servicios Públicos de Texas (PUCT, por sus siglas en inglés) contempla la construcción de la llamada planta McCloud: una instalación de gas natural con 813 generadores distribuidos en 168 filas, con capacidad para producir hasta 366 megawatts de electricidad. EPE pretende iniciar la construcción en agosto y concluirla en mayo de 2027, un calendario que no tiene precedente en la historia de la empresa.
La ciudad de El Paso, la Oficina de Asesoría de Servicios Públicos de Texas —que representa a consumidores residenciales y pequeñas empresas— y organismos como Texas Rio Grande Legal Aid presentaron objeciones formales ante la PUCT. Una audiencia ante un juez de derecho administrativo estatal está programada para el 8 y 9 de julio vía videoconferencia.
El núcleo del conflicto
Bajo el esquema propuesto por EPE, Meta —la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp— pagaría todos los costos de construcción y operación de la planta durante un "período puente" de cinco años, durante el cual la instalación no estará conectada a la red general de la eléctrica. Al término de ese plazo, la planta McCloud se integraría al sistema de EPE, y la empresa buscaría incorporar sus costos a la estructura tarifaria general.
La procuradora municipal Karla Nieman fue directa al respecto: "La postura de la ciudad es simple: los usuarios de El Paso no deben pagar los costos ni asumir los riesgos asociados con atender a un solo cliente de gran escala", declaró.
Scott Norwood, consultor energético de Austin contratado por la ciudad, señaló en su testimonio presentado ante la PUCT que el impacto en tarifas y confiabilidad del suministro para los clientes existentes durante la vida útil restante de la planta McCloud "no ha sido evaluado". Evan Evans, exejecutivo de EPE y ahora consultor independiente en Abilene, argumentó que la planta McCloud "incrementaría significativamente los costos para los clientes de EPE" si sus gastos se distribuyen entre todos los usuarios.
Ambos consultores coincidieron además en que EPE no realizó el análisis requerido para determinar si la planta McCloud beneficiaría a los clientes de la eléctrica, y que el costo de la instalación es "significativamente más elevado" que el de una planta de turbinas de gas convencional.
EPE respondió el martes 23 de junio con un documento de rebatimiento. James Schichtl, vicepresidente de estrategia regulatoria de la empresa, afirmó que dado que Meta asumirá los costos de la planta, "no existe una base válida para las preocupaciones sobre el posible impacto en otros clientes", y añadió que cualquier ajuste tarifario futuro requeriría aprobación expresa de la PUCT.
Legisladores y comisionados se suman al rechazo
El comisionado del Condado de El Paso David Stout y la representante estatal Mary González, demócrata por El Paso, presentaron cartas ante la PUCT pidiendo el rechazo de la solicitud. La representante federal Veronica Escobar, demócrata por El Paso; el senador estatal César Blanco, demócrata por El Paso; el representante estatal Vince Pérez, demócrata por El Paso; y la comisionada del condado Iliana Holguín también presentaron comunicaciones ante el organismo regulador expresando inquietudes similares.
Escobar recordó que funcionarios de Meta realizaron en su momento un compromiso verbal de alimentar el complejo de El Paso con energía solar u otras fuentes renovables. González sostuvo que si EPE debe suministrar electricidad al complejo, la energía debería provenir de fuentes renovables.
Schichtl replicó que la planta McCloud es la única opción que puede ubicarse junto al centro de datos y estar operativa en 2027.
Una promesa verde que no se cumplió
La oposición va más allá de los argumentos tarifarios. La Coalición Sembrando Esperanza, grupo de justicia económica y ambiental de El Paso, exige la rescisión de los contratos municipales y del condado con Meta.
"No nos dijeron que El Paso Electric construiría una planta a base de combustibles fósiles", declaró Verónica Carbajal, organizadora de la coalición. "Al contrario, nos dijeron que Meta apostaba por lo verde y dependería de energías renovables. Cuando revisamos los contratos, nos dimos cuenta de que era una ilusión."
Los documentos regulatorios de EPE reconocen que la energía solar a gran escala y el almacenamiento en baterías podrían "teóricamente" abastecer al centro de datos, pero descartan esa opción porque requeriría miles de acres adyacentes al complejo que no están disponibles.
El complejo de Meta se construye a lo largo de la avenida Stan Roberts Sr. y cerca de la autopista 54 (U.S. Highway 54) en el noreste de El Paso. Cuando esté en plena operación, requerirá 1 gigawatt —equivalente a 1,000 megawatts— de electricidad, una demanda casi igual a la capacidad de generación de la planta Newman, la mayor instalación de EPE.