MÉXICO.- El Banco de México (Banxico) decidió mantener la tasa de interés de referencia en 6.50%, una medida que ya esperaba el mercado y que confirma el fin del ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024.
La decisión responde a que la inflación ha mostrado una desaceleración durante junio, aunque todavía existen factores que podrían dificultar que alcance de forma sostenida el objetivo permanente de 3%.
Con esta determinación, quienes tienen créditos, inversiones o ahorros seguirán operando en un entorno de tasas elevadas por más tiempo. Banxico considera que la política monetaria actual continúa siendo adecuada para enfrentar las condiciones económicas y controlar la inflación sin afectar de manera innecesaria la estabilidad financiera.
De acuerdo con la información difundida por Banxico y retomada por Expansión, la decisión fue aprobada por unanimidad por los cinco integrantes de la Junta de Gobierno.
¿Por qué Banxico decidió mantener la tasa en 6.50%?
La principal razón es que, aunque la inflación continúa moderándose, aún no existen condiciones suficientes para volver a reducir la tasa de interés.
En su comunicado, Banxico explicó que la inflación general pasó de 4.45% en abril a 3.55% en la primera quincena de junio, gracias a una disminución tanto de la inflación subyacente como de la no subyacente.
Sin embargo, el banco central advirtió que las expectativas de inflación de largo plazo permanecen por encima de su meta permanente de 3%, mientras que la inflación subyacente continúa mostrando resistencia para bajar con mayor rapidez.
Por ello, la Junta de Gobierno reiteró que “hacia adelante, será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”, dejando claro que, por ahora, no contempla nuevos recortes.
Aunque la inflación continúa moderándose, aún no existen condiciones suficientes para volver a reducir la tasa de interés. | Foto: EspecialBanxico ajusta su pronóstico de inflación
Además de mantener la tasa sin cambios, el banco central actualizó sus estimaciones sobre la evolución de los precios.
Para el segundo trimestre de 2026 redujo ligeramente su expectativa de inflación general, al pasar de 4.1% a 4.0%, debido al mejor comportamiento de la inflación no subyacente.
En contraste, elevó de forma moderada sus previsiones para la inflación subyacente entre el segundo y cuarto trimestre del año, reflejando que algunos componentes, especialmente los servicios, continúan registrando presiones.
Aun con estos ajustes, Banxico mantiene su expectativa de que la inflación converja al objetivo de 3% durante el segundo trimestre de 2027.
¿Cómo impacta esta decisión en las personas?
Mantener la tasa de referencia significa que el costo del dinero prácticamente no cambia.
En términos generales, esto implica que:
- Los créditos bancarios e hipotecarios difícilmente registrarán reducciones importantes en sus tasas durante el corto plazo
- Los rendimientos de instrumentos de ahorro e inversión vinculados a las tasas de interés podrían mantenerse en niveles atractivos
- La estrategia busca evitar que la inflación vuelva a acelerarse y proteger el poder adquisitivo de los consumidores
Aunque la inflación general ya se ubica dentro del rango objetivo de Banxico —3% con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo—, la autoridad monetaria considera que aún es necesario actuar con cautela.
También influye el escenario internacional
Otro elemento que Banxico tomó en cuenta es la diferencia entre las tasas de interés de México y Estados Unidos.
Actualmente, mientras la tasa mexicana permanece en 6.50%, la Reserva Federal mantiene su rango de fondos federales entre 3.50% y 3.75%, lo que conserva una diferencia de entre 275 y 300 puntos base.
Este diferencial ayuda a mantener el atractivo de los activos mexicanos, aunque también forma parte de los factores que el banco central evalúa antes de modificar su política monetaria.
Los riesgos que siguen preocupando a Banxico
En su balance de riesgos, el banco central mantuvo un sesgo al alza para la inflación.
Entre los factores que podrían dificultar el proceso de desaceleración de los precios mencionó:
- Las políticas comerciales internacionales
- Los conflictos geopolíticos
- La persistencia de la inflación subyacente
- Las presiones en costos de producción
- Una posible depreciación del peso frente al dólar
Al mismo tiempo, reconoció que una menor actividad económica tanto en México como en Estados Unidos podría contribuir a reducir las presiones inflacionarias.
Por ahora, los mercados seguirán atentos a la evolución de la inflación durante los próximos meses. Si la inflación subyacente continúa descendiendo de manera consistente, Banxico podría volver a evaluar ajustes en la tasa de interés más adelante.
Mientras eso ocurre, la institución considera que mantener el nivel actual de 6.50% es la medida más adecuada para preservar la estabilidad de los precios y de la economía.