El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no se teletransporta ni estuvo en dos juegos al mismo tiempo, su intensa gira por el Mundial 2026 se explica por una agenda de vuelos privados mientras miles de hinchas enfrentan precios históricos para entrar a los estadios.
Una imagen se volvió viral y casi un acertijo mundialista, el presidente de la FIFA apareció en transmisiones de distintos partidos del Mundial 2026 en estadios ubicados a horas de distancia, por lo que todos se preguntaban si ¿estuvo en dos estadios al mismo tiempo?
Pero eso no ocurrió, a pesar de que en la transmisión apareció en los partidos de Ecuador vs. Alemania y Curazao vs. Costa de Marfil, la realidad es que se trató de la combinación de una antigua imagen con una transmisión del día.
Lo que sí está documentado es que Infantino lleva una agenda aérea intensa para asistir a múltiples partidos del torneo en Estados Unidos, México y Canadá.
Y esto arroja un contraste notorio, que mientras el máximo dirigente de FIFA cruza enormes distancias para perseguir encuentros, miles de aficionados hacen cuentas para pagar boletos, vuelos, hospedaje y traslados en el que es quizá el Mundial más caro de la historia.
Presencia en dos estadios
La confusión nació por dos imágenes compartidas en X, donde se veía a Infantino en gradas distintas con marcadores de partidos diferentes usuarios interpretaron que el presidente de la FIFA había asistido al mismo tiempo a dos juegos.
La explicación fue menos fantástica: una de las imágenes correspondía a otro partido y fue reutilizada fuera de contexto.
Aun así, la duda funcionó porque Infantino sí ha sido visto en varios estadios en poco tiempo, la prensa ha logrado documentar que el dirigente ha buscado estar presente en el mayor número posible de partidos, con traslados inmediatos entre sedes.
Uso de jet privado
El ritmo de apariciones se explica por el uso de un jet privado, reportes de The Guardian y medios de negocios identificaron la aeronave como un Gulfstream G650ER operado por Qatar Airways Executive, división de vuelos ejecutivos del grupo Qatar Airways.
Qatar Airways es patrocinador de la FIFA, por lo que el uso de una aeronave ligada a esa compañía desató una discusión sobre logística, privilegios y relaciones comerciales dentro del Mundial.
El modelo Gulfstream G650ER es una aeronave de ultra largo alcance, diseñada para viajes ejecutivos de élite, con capacidad aproximada para una decena de pasajeros y autonomía suficiente para cruzar continentes sin escalas.
El CEO reportó que el avión usado por Infantino corresponde a un Gulfstream G650ER con matrícula A7-CGG, propiedad de Qatar Airways, y que el presidente de FIFA acumuló 13 vuelos durante los primeros nueve días del torneo.
Otros reportes calcularon más de 31 mil kilómetros recorridos en los primeros diez días.
¿Cuánto costaría viajar así?
Dado que el dirigente de la FIFA viaja en un servicio privado,no hay un desglose público completo que permita saber cuánto pagó directamente el organismo, si el costo fue cubierto por un acuerdo comercial, si forma parte del patrocinio o si se registró bajo otra modalidad.
Sin embargo, basta mencionar que con base en tarifas de mercado, operar o rentar un Gulfstream G650ER puede costar varios miles de dólares por hora.
Estimaciones de la industria ubican el rango de renta de este tipo de aeronave entre 12 mil y 16 mil dólares por hora, dependiendo de ruta, disponibilidad, tripulación, servicios y tasas aeroportuarias.
Si el recorrido acumulado implicara alrededor de 40 horas de vuelo, el costo comercial equivalente podría ubicarse aproximadamente entre 480 mil y 640 mil dólares.
En comparación, si un dirigente viajara en rutas comerciales de primera clase o clase ejecutiva premium, con tarifas estimadas entre mil 500 y cuatro mil dólares por tramo, una secuencia de 13 vuelos costaría entre 19 mil 500 y 52 mil dólares por persona.
Incluso con una comitiva de cinco personas, el rango sería de 97 mil 500 a 260 mil dólares, muy por debajo del costo de mercado de un jet privado comparable.
La diferencia no prueba por sí sola un gasto específico de FIFA, pero sí permite dimensionar el tipo de privilegio logístico que permite aparecer en tantos partidos.
Boletos prohibitivos para aficionados
La polémica crece porque ocurre en un Mundial marcado por precios cada vez más altos para los aficionados.
En esta edición del Mundial 2026, FIFA implementó un sistema de precios variables, con entradas que pueden cambiar según demanda, fase, sede y disponibilidad.
En el mercado oficial y de reventa, varios partidos han alcanzado cifras consideradas prohibitivas por hinchas que planeaban viajar con familia o seguir a su selección.
El contraste es que mientras la dirigencia se mueve en aeronaves ejecutivas para cubrir varias sedes, muchos aficionados deben elegir entre boleto, hospedaje, vuelo o alimentación.
La discusión no es si Infantino puede viajar por agenda institucional, solo que aficionados cuestionan qué mensaje deja esa imagen en un torneo que presume ser la fiesta más grande del futbol, pero que para muchos hinchas se ha convertido en una experiencia cada vez menos accesible.
Huella ambiental
La gira aérea de Infantino también abrió cuestionamientos por el impacto ambiental, el Mundial 2026 se disputa en 16 sedes distribuidas en tres países, con distancias enormes entre ciudades, lo que obliga a selecciones, medios, directivos y aficionados a realizar traslados constantes.
Organizaciones climáticas cuestionan la huella de carbono asociada a este modelo, especialmente cuando se utilizan vuelos privados.
La FIFA ha defendido en distintas ocasiones sus programas de sostenibilidad, pero el recorrido del presidente vuelve a poner bajo la lupa una contradicción difícil de ignorar: un torneo global que busca hablar de responsabilidad ambiental mientras multiplica vuelos de largo alcance.