Ya que el precio de los alimentos está estrechamente relacionado al de los energéticos, el ramo restaurantero analiza los impactos de la guerra en Medio Oriente, reconoció Cristina Cunningham, titular de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).
Explicó que toda la cadena de suministros depende del transporte, por lo que la volatilidad en el precio del petróleo a causa del cierre de facto en el Estrecho de Ormuz podría trasladarse a los costos operativos, y de forma posterior, a los precios finales de los productos, insumos y servicios.
“Todos los giros, no solo el restaurantero, se ven afectados por los incrementos en el combustible. El efecto no se ve en lo inmediato, pero gradualmente se traslada a los costos operativos y al final al comprador final”, anotó Cunningham. La empresaria confió en que el conflicto no se prolongue.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron puntos estratégicos de Irán, lo que generó la muerte de su líder supremo, Alí Jamenei. En respuesta, la Guardia Nacional iraní paralizó la boca del Golfo Pérsico, por donde cruza una quinta parte del petróleo y gas licuado por mar en el mundo.
Ayer, Mojtaba Jamenei, quien fue designado nuevo mandatario de Irán tras el asesinato de su padre, emitió su primer mensaje como líder supremo: “El Estrecho de Ormuz debe permanecer cerrado”, manifestó, al tiempo que subrayó que jamás renunciarán a vengar la sangre de todos sus mártires.
Posible cambio de tendencia inflacionaria
Según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la inflación anual en los restaurantes locales desaceleró de 6.13 en enero a 5.69 por ciento en febrero. No obstante, el escenario podría cambiar cuando se libere la actualización de marzo. Cunningham retomó. Dijo que estarán atentos.
“Hay que ver cómo se comporta el mercado en los siguientes meses. Y esperemos que este conflicto adicional no se prolongue”, resaltó. El INPC del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) colocó la inflación general en Juárez en 3.66 por ciento en febrero, desaceleró del 4.07 en enero.
La moderación inflacionaria fue atribuida por la iniciativa privada a la cotización del dólar, que en febrero promedió en los 17.23 pesos, menos de lo que equilibró en enero: 17.65. No obstante, la divisa rompió la barrera de los 18.00 pesos el 9 de marzo y la incertidumbre sigue en el mercado.