México sigue lejos de convertirse en una economía plenamente digital. Aunque las transferencias y aplicaciones bancarias avanzan, ocho de cada 10 transacciones comerciales en el país todavía se realizan en efectivo, según un análisis del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.
Este dato revela que el uso de billetes y monedas no solo responde a costumbres de consumo, sino también a una desconfianza persistente hacia la banca digital y a barreras sociales, culturales y económicas que frenan la adopción de pagos electrónicos.
Por qué los mexicanos desconfían de la banca digital
Para César Duarte Rivera, investigador de la UNAM, en la ciudadanía persiste la desinformación sobre los procesos de pagos digitalizados, ya que muchas personas desconfían de los bancos y las tarjetas o simplemente no entienden su funcionalidad.
Asimismo, el experto señaló que existe temor a que los sistemas digitales se conviertan en herramientas de control o rastreo de la información financiera de los usuarios.
Aunque reconoció que hay leyes para proteger la privacidad, subrayó que ese miedo sigue influyendo en la preferencia por el efectivo
El efectivo sigue dominando por la informalidad en México
Otro factor clave es la alta informalidad de la economía mexicana, que favorece el flujo de dinero físico y evita controles de información que sí son necesarios en procesos digitales.
Esa realidad, según Duarte Rivera, mantiene al país rezagado frente a tendencias como la tokenización.
La brecha es clara: mientras en México 8 de cada 10 transacciones comerciales se hacen en efectivo, en Brasil son 4 de cada 10 y en Estados Unidos 3 de cada 10.
En tanto, la UNAM recordó que el Banco de México impulsa desde hace años herramientas como SPEI y CoDi para facilitar pagos y transferencias electrónicas. Sin embargo, la adopción entre la población sigue siendo baja.