
Mexicali, Baja California, 28 de junio de 2026. Esperaron a que estuvieran fuera de servicio y los ejecutaron en dos puntos distintos: dos agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana cayeron acribillados en menos de 24 horas, y las autoridades señalan a integrantes de Los Rusos, célula del Cártel de Sinaloa, como los presuntos responsables.
El primer ataque ocurrió la noche del viernes en la colonia Zaragoza, donde el agente Rubén López Orduño fue baleado junto a su esposa frente a su domicilio; ambos murieron en el lugar.
Menos de 24 horas después, el sábado, sicarios asesinaron al agente Manuel Enrique Guerrero Sánchez en el exterior de la taquería Los Poblanos, en el ejido Benito Juárez; la mujer que lo acompañaba recibió cinco impactos y fue trasladada de emergencia a un hospital de Mexicali.
Los agresores del segundo ataque huyeron en un Kia blanco de modelo reciente con dirección a San Luis Río Colorado, Sonora. Horas después, una unidad presuntamente usada en la huida apareció calcinada.
Peritos de la Fiscalía General del Estado levantaron casquillos de distintos calibres en la escena; elementos de la AEI, la FESC, la Guardia Nacional y el Ejército desplegaron operativos en la zona sin lograr detenciones.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo Rodríguez, confirmó que ambos agentes habían recibido amenazas tras participar en un operativo el 24 de junio en el kilómetro 57, límites entre Baja California y Sonora, donde fue abatido un integrante de Los Rusos apodado "El Güicho", quien tenía parentesco directo con uno de los líderes del grupo en el valle de Mexicali. Esa fue la razón de la represalia, según las autoridades.
Las autoridades declararon a los presuntos responsables objetivo prioritario y aseguraron tenerlos identificados. La Fiscalía de Baja California mantiene abiertas las carpetas de investigación y no descarta ninguna línea, incluida la posible participación de elementos internos de la corporación.