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Radar Inteligente
El Economista 29 Jun, 2026 17:46

Sostenibilidad que sí genera negocio: del cumplimiento al valor

Durante años, hablar de sostenibilidad en las empresas significó responder cuestionarios, atender auditorías o demostrar el cumplimiento de regulaciones cada vez más exigentes. Una buena medida para cumplir con las obligaciones que afectan nuestro entorno natural.

Hoy el escenario ha cambiado. La sostenibilidad ya no es una conversación exclusiva de las áreas de responsabilidad social o de medio ambiente. Ahora se ha convertido en una variable estratégica de negocio que impacta directamente en tres elementos que las compañías buscan fortalecer: costos, eficiencia y resiliencia.

Las empresas más avanzadas ya no se limitan a preguntarse cuánto contaminan; ahora se centran en revisar cuántos recursos utilizan de más y qué tan eficientes son sus procesos desde el origen. Y es precisamente ahí donde ocurre el cambio más importante, el valor sostenible comienza incluso antes de que un producto llegue al mercado.

Se estima que hasta el 80% de los impactos ambientales de un producto quedan definidos durante la fase de diseño; esto significa que decisiones que aparentemente son simples, como elegir los materiales, definir procesos de manufactura, facilitar el reuso o considerar la reciclabilidad, pueden modificar de manera considerable la huella ambiental y el costo operativo futuro.

Esto implica una transformación profunda en las industrias; ya no se trata de corregir, sino de prevenir desde el desarrollo.

Cuando una empresa toma en cuenta criterios de gestión responsable de recursos desde el diseño, obtiene beneficios tangibles, como la reducción de desperdicios, la disminución de retrabajos e incluso cadenas de suministro más eficientes.

Las organizaciones necesitan conectar información, procesos y equipos para comprender cómo cada decisión impacta en materiales, manufactura, logística, mantenimiento y disposición final. En un entorno en el que los recursos son cada vez más valiosos y las cadenas de suministro más complejas, la capacidad de visualizar y gestionar el ciclo de vida completo de productos y procesos se ha convertido en una ventaja competitiva.

Las tecnologías de simulación, modelado digital y análisis de ciclo de vida permiten precisamente eso: visualizar impactos antes de producir y tomar decisiones más informadas a lo largo de todo el desarrollo de un producto. Asimismo, los enfoques de gestión del ciclo de vida del producto permiten integrar datos, personas y procesos para que las organizaciones evalúen alternativas con una visión más amplia de sus operaciones, identifiquen oportunidades de eficiencia y anticipen impactos antes de que ocurran.

La relevancia de este enfoque es mayor en industrias como la manufacturera, automotriz, bienes de consumo, empaques e infraestructura, que enfrentan una presión simultánea por mejorar su eficiencia, controlar costos y fortalecer su desempeño ambiental.

Además, las disrupciones logísticas, la volatilidad de materias primas y las exigencias regulatorias obligan a las empresas a repensar cómo diseñan y producen. Las organizaciones que entienden la sostenibilidad como una herramienta de eficiencia tienen una mayor capacidad de adaptación a estos cambios.

La pregunta aquí ya no es si el desempeño ambiental genera valor, sino quién es capaz de integrarlo primero en sus procesos de innovación.

Porque el futuro competitivo estará definido por quien diseñe mejor, tome decisiones más inteligentes y aproveche mejor sus recursos. La capacidad de conectar innovación, eficiencia y sostenibilidad será uno de los factores que determinarán qué empresas logran diferenciarse en un mercado cada vez más exigente.

La sostenibilidad dejó de ser el destino final. Ahora forma parte del diseño del negocio.

*La autora es Directora Comercial de Solidworks en México para Dassault Systèmes.

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